Teatro Julio Castillo presentará "Sacrifixio: La consagración de paz"

Como un homenaje a la paz y una búsqueda de catarsis, definió el coreógrafo Álvaro Restrepo la pieza “Sacrifixio: La consagración de la paz”, que los días 20 y 21 de octubre se presentará en el...

Como un homenaje a la paz y una búsqueda de catarsis, definió el coreógrafo Álvaro Restrepo la pieza “Sacrifixio: La consagración de la paz”, que los días 20 y 21 de octubre se presentará en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque (CCB), en esta ciudad.

Con la presencia de coro Harmonia Vocalis y el ensamble Tambuco, con música de Samual Zyman, es una presentación sobre el proceso de paz en Colombia, sobre un pueblo que no ha llorado lo suficiente a sus muertos.

“Es un oratorio coreográfico, pero casi una ópera, en el sentido de obra, y porque participan más de 20 bailarines, cerca de 30 voces y el ensamble de percusiones Tambuco, un proyecto muy ambicioso que llevaremos a México”, adelantó Restrepo, para quien la búsqueda de la paz es un tema que "toca profundamente a Colombia y a México".

El montaje con trasfondo religioso llega a México luego de su estreno en Colombia y se podrá ser apreciar como parte de las actividades del Festival Internacional Cervantino, en sedes alternas.

De acuerdo con Restrepo, la idea de llamar oratorio coreográfico a esa pieza provino del inmortal y revolucionaria obra "La consagración de la primavera", del compositor ruso Igor Stravinski.

“En mi versión en clave muy colombiana el sacrificio equivale al mayor tributo que podemos hacer para detener el horror de la guerra y la venganza: el perdón, la única herramienta que nos puede conducir a la reconciliación”, explicó.

Restrepo agregó que la noción de sacrificio por lo general se asocia con el de la renuncia o la pérdida dolorosa, cuando la etimología de la palabra, del latón sacro y facere, quiere decir hacer sagradas las cosas, honrarlas: consagrarlas.

“Por lo santo sacrificio es una ofrenda, un tributo, un homenaje, es lo que él quiso ofrecer a con su creación”, detalló.

En esta presentación un grupo de bailarines bajo la dirección de Restrepo darán voces a los clamores de las víctimas. Sus cuerpos se ven como el llanto, un coro de movimientos perfectos, alineados, simétricos.

“Aspiro a que el espectador se conecte con lo más sagrado que tiene el ser humano”, externó el bailarín, para quien la música fue un elemento crucial en ese montaje toda vez que se estaba enfrentando a un doble reto: por un lado hablar de un tema tan espinoso como la consecución de la paz en Colombia y, por el otro, utilizar una música tan conocida por todos.

Por ello, mencionó, se decidió comisionar a un compositor contemporáneo la creación de una obra, inspirada en "La consagración de la Primavera", pero en este caso para coro y percusión.

“Es difícil traducir esta obra en el hecho escénico, lo cierto es que existe una catarsis de fuerza ceremonial que se traduce en la obra y es conmovedora y aspiramos que el público mexicano se pueda conectar con esta propuesta”, planteó.