Tiananmen se pinta de rojo para recordar la revolución

A casi siete décadas de que Mao Zedong marcara el triunfo de la Revolución y se estableciera la República Popular de China, miles de personas de todas las edades, provincias e incluso de múltiples...

 A casi siete décadas de que Mao Zedong marcara el triunfo de la Revolución y se estableciera la República Popular de China, miles de personas de todas las edades, provincias e incluso de múltiples nacionalidades, llegaron a la plaza Tiananmen, para conmemorar este acontecimiento.

La plaza que se pintó de rojo con banderas y calcomanías en forma de corazón, colocados en las mejillas y prendas de los espectadores, logró congregar multitudes que presenciaron a decenas de militares saliendo de las puertas de la Ciudad Prohibida y pasando bajo el estandarte donde Mao Zedong dio su histórico discurso el 1 de octubre de 1949.

Desde las 04:00 horas de la madrugada los alrededores de este recinto comenzaron a llenarse y ya para las 5:00 era imposible acercarse a la barra, y una hora después dio inicio a la ceremonia con la marcha de militares con uniformes verdes, azules y blancos, el sonido de las trompetas a lo lejos y al fondo la bandera china.

Una vez  que el lábaro llegó al punto donde seria izado, los militares dieron la indicación de subirlo y la banda comenzó a entonar el himno nacional chino, para conmemorar el  “Día Nacional”, lo que dió pie a los espectadores para ondear sus banderas con gran entusiasmo.

Durante el evento que duró menos de 10 minutos, los presentes con niños los cargaban en su espalda para que pudieran ver algo de la ceremonia y aquellos que no alcanzaban a observar hacían uso de “selfie sticks” o alzaban sus cámaras para capturar algunas imágenes.

Sin embargo, este lunes no fue la primera ceremonia con motivo del establecimiento de la República, pues el domingo 30 de septiembre, se colocaron coronas de flores ante el monumento de los Héroes Caídos.

El objetivo es recordar la pérdida de vidas durante la Revolución guiada por Mao Zedong, y entre los habitantes de Beijing se comenta que se espera que el año próximo la celebración sea más “impresionante”.