Diputada plantea revisar políticas a favor de madres reclusas

La diputada Graciela Zavaleta Sánchez propuso un exhorto a las autoridades federales para garantizar los derechos humanos de las madres internas que tienen a sus hijos e hijas en los centros de...

La diputada Graciela Zavaleta Sánchez propuso un exhorto a las autoridades federales para garantizar los derechos humanos de las madres internas que tienen a sus hijos e hijas en los centros de readaptación federal.

El fin que persigue es que la Secretaría de Gobernación (Segob) revise las políticas penitenciarias y protocolos, pues en el país 60 centros de reinserción y readaptación albergan a menores de edad con sus progenitoras privadas de la libertad, en condiciones adversas para el respeto y protección de los derechos de ambos.

La legisladora de Morena también pretende que la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) desarrolle estrategias que incidan en autoridades estatales y municipales, para garantizar adecuados procedimientos de ingreso, permanencia o egreso temporal o definitivo de las madres reclusas.

El propósito es respetar y garantizar los derechos humanos de las madres y de sus hijas e hijos privilegiando el interés superior de la niñez, enfatizó en un comunicado.

En un punto de acuerdo publicado en la Gaceta Parlamentaria, Zavaleta Sánchez indicó que con base en un estudio publicado por el colectivo Reinserta y el Instituto Nacional de las Mujeres, son madres 43 por ciento del total de las internas privadas de su libertad a nivel nacional.

Los penales, alertó, fueron diseñados para el internamiento de varones, no cuentan con áreas especialmente destinadas a ellas que garanticen una estancia digna y segura, tanto a esta población como para sus hijas e hijos que viven con ellas.

Argumentó que por ello el sistema penitenciario mexicano debe brindar atención a madres internas, a niñas y niños quienes requieren condiciones específicas para garantizar plenamente sus derechos de conformidad con los estándares internacionales y la normatividad aplicable en su caso.

Refirió que aunque la mayoría de los centros penitenciarios permite la estancia de menores al interior hasta los seis años de edad, la cárcel “es un espacio de deshumanización y deterioro social, de injusticias, prejuicios, violencias y carencias”.