La reina Paola de Bélgica, de 81 años de edad, madre del rey Felipe, sufrió un derrame cerebral mientras estaba en Venecia, pero se encuentra fuera de peligro, informó el Hospital Civil de esa ciudad italiana, donde fue internada.

Anoche la reina madre de Bélgica, Paola Ruffo di Calabria, "llegó a los Primeros Auxilios del Hospital Civil de Venecia, donde se encontraba en visita privada”, dijo un comunicado del nosocomio.

Explicó que los médicos “inmediatamente” la atendieron y tras diagnosticarla tomaron las medidas necesarias para estabilizarla y permitir, en acuerdo con sus familiares y acompañantes, trasladarla en condiciones de seguridad a Bélgica, donde proseguirá la terapia necesaria.

La reina madre "transcurrió la noche en el Hospital Civil, donde todo procedió según las previsiones; la transferencia, organizada por las autoridades belgas en colaboración con la dirigencia médica del Hospital Civil, tendrá lugar en las próximas horas una vez realizadas las revisiones necesarias”, refirió la nota.

Paola de Bélgica nació el 11 de septiembre de 1937 en la localidad italiana de Forte dei Marmi, en la central región de Toscana. Paola Ruffo di Calabria fue reina consorte por su matrimonio con el rey belga Alberto II, que accedió al trono tras la muerte de su hermano Balduino en 1993 y abdicó en 2013 a favor de su hijo Felipe.

Fue la hija menor del príncipe italiano Fulco Ruffo di Calabria, VI duque de Guardia Lombarda (1884-1946), y de Luisa Gazelli, condesa de Rossana y de San Sebastiano (1896-1989).