Los escritores Elena Poniatowska y David Huerta destacaron la gran capacidad de conversación y de intercambio de ideas, así como cordialidad, de la promotora cultural Sara Poot-Herrera (1947), a quien calificaron como a una de las personas "más afables" .

En la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, ambos autores elogiaron esta noche la vida y labor de Poot-Herrera como investigadora de la literatura mexicana, aspectos que ha dominado a lo largo de su vida profesional, combinados con su trayectoria docente.

Carmen Beatriz López Portillo, rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ), también expresó su beneplácito, al tiempo que consideró que la homenajeada ha tocado su vida de forma especial al interrogarla y enriquecerla.

"Desde hace 25 años, ella ha sido para mi espejo, puerta y puente, mano generosa y abrazo, diálogos en complicidades, he compartido fragmentos de memoria y confesión, llantos, vivencias, viajes, encuentros felices y risas", resaltó.

"Me ha contagiado de esa curiosidad suya insaciable; ojalá me contagiara de su incansabilidad, pues ella no se cansa, no duerme, está al pendiente de los demás", señaló y agregó que Sara tiene una percepción abarrocada del tiempo.

De inmediato, las lágrimas de Poot-Herrera se dejaron entrever, y es que López Portillo le hizo llegar un dibujo-diploma de su nieta Leonora de seis años de edad, quien le plasmó un unicornio y dedicó unas palabras: "Para Sara Poot, con cariño, Leonora; muchas felicidades en tu homenaje, perdón que no puede ir porque tengo escuela, mucho amor: Leonora".

En tanto, Elena Poniatowska y David Huerta recordaron el transitar de la investigadora, desde Mérida a Santa Bárbara, de El Colegio de México a Bellas Artes, de Comala a Macondo, del Claustro de Sor Juana a la Feria del Libro de Guadalajara, de la enseñanza de escuelas rurales a las cátedras de tantas universidades, de Sor Juana Inés de la Cruz a Juan José Arreola.

En el ciclo "Protagonistas de la literatura mexicana", recordaron a Poot-Herrera, cuyos campos de investigación abordan la vida y obra de la poeta Sor Juana Inés de la Cruz, a quien describe como "un genio de la época".

Por separado, David Huerta destacó la personalidad de la promotora cultural, de quien dijo "se despliega en la inteligencia y en la cordialidad".

"Con pocas personas que conozco se puede hablar, conversar, platicar, con Sara, a quien además he oído con los ojos a lo largo de varias décadas", agregó el escritor, quien posteriormente ofreció un paseo literario sobre Juan José Arreola y Sor Juana Inés de la Cruz, dos personajes que apasionan a la homenajeada.

Minutos después, Elena Poniatowska expuso que Sara representa una dádiva para sus alumnos y para quienes la conocen, "pues es la sonrisa, los rayos del sol y la blancura de Mérida".

Señaló que ni existe estudiante californiano, ni de Yucatán que no se haya inclinado sobre un autor de América Latina por indicación de la propia Poot-Herrera.

En el acto, recordó el pueblo natal de Sara: el Barrio de Santiago en Mérida, Yucatán, y se refirió a ella como "un elfo delgadito, de pelo hasta la cintura que aparece en la tarde sobre la faz de la tierra, que se presenta corriendo y casi sin aliento, logró ponerlo todo en orden".

La Premio Cervantes de Literatura 2013, la consideró como una luchadora social, al tiempo que abordó aspectos familiares de la homenajeada.

Egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, en 1977, Sara Poot-Herrera fue nombrada Mujer del Año por la Mexican American Opportunity Foundation (Los Ángeles, California) por sus estudios sobre Sor Juana Inés de la Cruz.

Recibió la medalla Literaria Antonio Mediz Bolio en la ciudad de Mérida, y en 2008 la presea Héctor Victoria Aguilar, que otorga el Congreso del Estado de Yucatán. Es cofundadora de UC- Mexicanistas (Intercampus Research Program).