El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, declaró hoy ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que está dispuesto a reunirse con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y trabajar para normalizar las relaciones entre ambos países.

En su intervención anual, Abe destacó que la única condición de la reunión es que aborden el tema de los japoneses secuestrados por Corea del Norte. De acuerdo con Japón, al menos 17 de sus ciudadanos han sido secuestrados por el régimen de Pyongyang.

“Para resolver el problema de los secuestros, estoy dispuesto a romper la desconfianza mutua con Corea del Norte, comenzar de nuevo, y reunirme cara a cara con el líder Kim Jong-un”, afirmó Abe.

El gobernante japonés aclaró que en este momento no hay nada decidido sobre una cumbre con el líder de Corea del Norte. Precisó que la reunión también abordaría el tema del desarrollo de misiles y armas nucleares de Pyongyang.

“Corea del Norte se encuentra ahora en una encrucijada en que aprovechará o desperdiciará la oportunidad histórica que se le brindó”, explicó Abe.

El mandatario consideró que Corea del Norte tiene tanto recursos naturales no explotados como una fuerza de trabajo cuya productividad puede ser ampliamente mejorada.

Además, en referencia a las políticas proteccionistas de Estados Unidos, Japón señaló que ambos países fueron durante décadas los principales impulsores del libre comercio en el mundo, y sugirió que ambos deberían mantener aún tales posiciones.

“Bajo la bandera de libre comercio, Japón ha construido relaciones con todos los países y regiones, en que hemos sido de ayuda mutua. Continuaremos haciendo esto en el futuro”, aseveró Abe.