La Arquidiócesis de México solicitó el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, de la Secretaría de Cultura, así como de autoridades de Sitios y Monumentos para solucionar los escurrimientos que las lluvias recientes dejaron al interior de la Catedral Metropolitana.

Dicha situación, advirtió el padre José de Jesús Aguilar, pone en riesgo importantes pinturas al óleo, el archivo histórico y mobiliario del atrio metropolitano.

Refirió que si bien las lluvias siempre generan el desarrollo de la vegetación, "cuando ésta crece sobre las bóvedas de Catedral puede propiciar daños, especialmente cuando no se han limpiado ni impermeabilizado".

El escurrimiento de agua de los últimos días descendió hasta las oficinas, el archivo, los salones donde se conservan pinturas del acervo histórico y hasta la madera del coro, alertó.

En un video que compartió la oficina de comunicación del arzobispado, el prelado resaltó que "el agua, aunque no lo parezca, es capaz de destruir cosas importantes".

Ante ello el director de la Comisión de Arte Sacro en la Arquidiócesis de México, reiteró su llamado a las autoridades para que "junto con los jerarcas se ponga una solución a los escurrimientos en Catedral".

En el material videográfico se observa cómo el agua que cae de las bóvedas escurre sobre una pintura histórica, así como en el interior del atrio del lugar.