México reafirmó hoy en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su compromiso de restringir la exportación de instrumentos o equipo para tortura y pena de muerte, en su calidad de miembro de la Alianza para el Comercio Libre de Tortura.

En el marco de la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, México se comprometió a acelerar los esfuerzos para promover un instrumento en el seno del organismo, legalmente vinculante que detenga este comercio.

Los equipos e instrumentos prohibidos para el comercio serían aquellos empleados tanto para la tortura como para llevar a cabo sentencias de pena de muerte. México es ahora parte de un grupo de 60 países que integran esta alianza.

Además de comprometerse a restringir las exportaciones de estos bienes, los países miembros de la alianza facilitarían a sus respectivas autoridades aduaneras rastrear los envíos e identificar nuevos productos.

“El uso sistemático de la tortura es un crimen contra la humanidad”, afirmó la comisionada de Comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmstrom, en la primera reunión ministerial de esta alianza. Malmstrom añadió que la tortura no tiene lugar en ninguna sociedad.

La alianza tiene en su mira bienes como bastones con puntas de metal, cinturones de choque eléctrico, grilletes que sujeten a personas mientras las electrocutan, productos químicos utilizados para ejecuciones, así como cámaras de gas y sillas eléctricas.

Inaugurada por la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, la reunión ministerial contó con la contribución de ministros y expertos internacionales que testificaron sobre los horrores que todavía se llevan a cabo diariamente y que impulsan un negocio lucrativo.

Bachelet dijo que la tortura había afectado directamente a su familia. “La tortura es un grave ataque a la dignidad humana. Inflige daño severo tanto a las víctimas como a las sociedades”, expresó.

De parte de México, participó el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Miguel Ruiz Cabañas, quien llamó a nombre del gobierno mexicano a que los Estados se abstengan de recurrir a la pena de muerte.

“Para México, la pena de muerte implica la vulneración de diversos derechos humanos, al tratarse de una sanción cruel, inhumana y degradante”, apuntó Ruiz Cabañas.

De acuerdo con la alianza, la prohibición de las exportaciones nacionales de material de tortura y ejecución en muchos países ha dificultado el comercio de estos productos.

Sin embargo, los traficantes encuentran formas de eludir las prohibiciones y los controles a través de otros países. Por ello, de acuerdo con la alianza, estos grupos de naciones buscan ahora expandir sus acciones.