Altos funcionarios de la ONU develaron hoy lunes una estatua del exlíder sudafricano, Nelson Mandela (1918-2013), quien este año habría celebrado su centenario natal.

Tras la ceremonia, docenas de representantes de los Estados miembros de la ONU participaron en la Cumbre de Paz de Nelson Mandela en la sala de la Asamblea General, un día antes de que inicie el plenario anual de este foro.

Los líderes mundiales adoptaron una declaración para comprometerse a “redoblar nuestros esfuerzos para construir un mundo justo, pacífico, próspero, inclusivo y equitativo y a reavivar los valores que defendió Nelson Mandela, situando la dignidad humana en el centro de nuestras acciones”.

La declaración subrayó el compromiso de la comunidad internacional al respeto mutuo, la tolerancia, la comprensión y la reconciliación en nuestras relaciones.

“Él (Mandela) personificó los más altos valores de las Naciones Unidas. Dedicó su vida a servir a su comunidad: como abogado, prisionero de conciencia, pacificador, presidente y mayor de edad respetado”, afirmó Antonio Guterres, secretario general de la ONU.

Guterres añadió que Mandela tenía en alta estima el ideal de una sociedad democrática y libre, una causa fundamental por la cual estaba preparado para luchar y morir.

“Se enfrentó a sus opresores en la corte, sabiendo que tenían el poder de la vida y la muerte, y se negó a retroceder”, enfatizó Guterres.