Un total de 229 religiosos vinculados a la iglesia Católica en Chile, entre ellos ocho obispos, fueron blanco de una investigación del Ministerio Público en los últimos 18 años con base en 272 denuncias por delitos sexuales, informaron fuentes oficiales.

Un reporte de la Fiscalía Nacional, que inició en enero de 2000, señaló que 126 sacerdotes aún están sujetos a una investigación, mientras que las causas contra 103 de ellos finalizaron su trámite legal o los sindicados murieron.

Del total de religiosos católicos inculpados de cometer delitos o encubrirlos, 116 son diocesanos, mientras que hay 14 salesianos, 13 maristas, tres capuchinos, tres franciscanos y dos jesuitas. El resto milita en otras congregaciones.

Los obispos investigados por cometer delitos o encubrir a los responsables son Ricardo Ezzati (arzobispo de Santiago), Alejandro Goic (emérito de Rancagua), Carlos Pellegrin (emérito de Chillán), Cristian Contreras (emérito de San Felipe), Juan Barros (emérito de Osorno) y Marco Órdenes (emérito de Iquique).

De igual forma figuran Luis Infanti (vicario apostólico de Aysén) y Francisco Cox (exarzobispo de La Serena).

Un total de 34 indagados por la justicia chilena tienen entre 51 y 55 años de edad, mientras que las edades de otros 31 oscilan entre 61 y 65 años y 28 suman de 56 a 60 años.

El sacerdote marista español Abel Pérez, de 71 años, y el sacerdote diocesano chileno Víctor López, de 41 años, acumulan denuncias de 16 víctimas cada uno, mientras que la religiosa chilena Pablina Celedón, de 77 años y de las Hermanas del Purísimo Corazón de María, está acusada por nueve víctimas.

En el caso particular de Pérez, quien fue expulsado de la Congregación Marista en junio pasado tras reconocer su culpabilidad, está acusado de abusos sexuales contra alumnos de los colegios maristas chilenos que comenzaron en la década de 1970.

Respecto al perfil de las 245 víctimas, la Fiscalía Nacional precisó que se trata de 149 hombres y 53 mujeres, aunque existe una cantidad de denuncias sin información de sexo.

Del total de víctimas, 207 son menores de 18 años de edad, con un grupo de 82 personas entre los 11 y 15 años y de 73 entre los 16 y 18 años.

Las denuncias se concentran en la Región Metropolitana, donde se ubica Santiago, con 90 casos, seguida de las regiones de Valparaíso (28), Biobío (27), Maule (20) y Los Lagos (18).

El Ministerio Público ha allanado en las últimas semanas varios recintos religiosos en busca de pruebas vinculadas a las denuncias contra sacerdotes, entre ellas algunas que nunca llegaron a presentarse a la justicia.

El fiscal Emiliano Arias, quien lleva varias causas, abrió en los últimos tres meses 70 investigaciones de oficio, algunas de ellas contra miembros de la Conferencia Episcopal que habrían conocido de los abusos cometidos por religiosos y no hicieron las denuncias pertinentes.

Entre las acusaciones contra sacerdotes destacan algunas realizadas por exalumnos del colegio Alonso de Ercilla, de entre seis y 12 años de edad, quienes eran retirados de clases y abusados por religiosos en un lugar subterráneo conocido entre los menores como “el túnel”.

Uno de los acusados es el ahora exsacerdote Cristián Precht, extitular de la Vicaría de la Solidaridad, que amparó a los perseguidos por la dictadura (1973-1990), quien fue expulsado del sacerdocio el pasado 15 de septiembre por El Vaticano.

La crisis por la cual atraviesa la iglesia Católica chilena obligó a todos los obispos a renunciar ante el Papa Francisco en mayo pasado, quien ha aceptado hasta ahora siete dimisiones.