La Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) detalló que de enero a agosto pasado el gobierno de la República apoyó a 74 mil 220 mexicanos y sus familias con tres mil 936 millones de pesos en subsidios para vivienda, monto que representó un crecimiento de 11.5 por ciento en número de acciones y de 14.2 por ciento en cuanto a inversión en su comparación anual.

Además, en los primeros ocho meses del año, las modalidades de autoproducción y mejoramiento se multiplicaron en más de 2.5 veces en el periodo, al recibir el programa 27.1 por ciento de los recursos transferidos, es decir, cinco puntos porcentuales por arriba de lo observado al cierre de 2017.

La Conavi expuso en un comunicado que en términos del financiamiento, el monto de crédito individual otorgado en el mercado tradicional integrado por Infonavit, Fovissste y la banca comercial aumentó 5.6 por ciento entre agosto de 2017 y julio de 2018, al alcanzar 335.2 mil millones de pesos.

Ante la mayor colocación financiera para la adquisición y mejoramiento de vivienda nueva o usada, el empleo formal en el sector de la construcción sumó 1.7 millones de trabajadores en julio de 2018, lo que implicó un nuevo récord al ubicar un alza de 5.7 por ciento respecto el nivel registrado el año anterior.

Al dar a conocer el Reporte Mensual del Sector Vivienda correspondiente septiembre, la Conavi destacó que durante agosto pasado benefició con el subsidio para una solución habitacional a 12 mil 700 personas y sus familias, cifra que representó el mayor nivel de colocación del recurso federal desde junio de 2016.

Tan solo en el octavo mes del año, a través del Programa de Acceso al Financiamiento para Soluciones Habitacionales, apoyó a cinco mil 321 mexicanos sin seguridad social en las modalidades de autoproducción y mejoramiento; en tanto que siete mil 97 ciudadanos más fueron atendidos con el esquema para la adquisición de una vivienda nueva o usada.

Con las acciones anteriormente detalladas, añadió, el gobierno federal sigue transformando la vida de miles de familias mexicanas con una vivienda digna, decorosa, sustentable y bien ubicada, que les permita desarrollarse en un entorno óptimo, con todos los servicios públicos, de transporte y equipamiento urbano.