Al escuchar que invitaban a Gabriela a tomar un café con el resto del grupo, sus manos comenzaron a humedecerse, su corazón latió con fuerza y escuchó sus palpitaciones a mil por segundo. En ese momento se dio cuenta que le daba emoción verla, pero también miedo.Y es que, a sus 32 años, Rebecca había tenido siete novios, siempre más jóvenes que ella por “azares del destino”, y en ese momento mantenía una relación con un chico con el que llevaba ya cuatro años, sin embargo, esta nueva sensación la aterrorizó.Para la sexóloga clínica Claudia Rampazzo, la bisexualidad se refiere al hecho de que la persona se siente atraída erótica y afectivamente por personas de ambos sexos.Quizá de uno se puede enamorar más que de otro, o sentir una atracción sexual más intensa, pero no emocional, o sentir ambos hacia hombres o  mujeres, comentó la experta en el marco del Día Internacional de la Bisexualidad que se celebra este domingo.De una lista de 41 grupos con mayor discriminación, la bisexualidad ocupa el lugar 23 con 0.8 por ciento, mientras que en el segundo lugar están los gays con 12.1  y en el décimo las lesbianas con 3.0 por ciento, destaca la segunda Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México (EDIS 2017).Por su parte, Rebecca sintió que su cabeza daba mil vueltas y que desde que Gabriela llegó y se sentó a su lado, dejó de escuchar, solo trataba de no moverse para evitar dar cualquier señal de lo que sentía, quería escapar, no comprendía porque de repente sentía atracción por una mujer.Más tarde, sus miradas se cruzaron, y pensó que no era posible que sintiera mariposas en el estómago al verla, igual que las sentía con cualquier hombre que le gustara. Ella siempre se había considerado una persona heterosexual y se asustó.Rampazzo, en entrevista con Notimex, refirió que en la bisexualidad no hay manifestaciones tan específicas de edad, como en la homosexualidad masculina, ya que todos los seres humanos oscilan a lo largo de la vida entre distintas orientaciones y unas personas más que otras.Señaló que hay personas que en la adolescencia tienen contacto homosexual, a pesar de que su experiencia a lo largo de la vida la predominante sea heterosexual, a pesar de haber tenido contacto homosexual en la adolescencia o en la pubertad.Para las personas bisexuales ha sido difícil luchar por sus derechos, pues existe el prejuicio de que son homosexuales o lesbianas, que no atreven a asumirse como tales, dentro y fuera de la población sexualmente diversa, de acuerdo con el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred).Destaca que un ejemplo es su visibilización tardía, ya que hasta el 23 de septiembre de 1999, por primera vez se conmemoró el Día Internacional de la Bisexualidad; propuesta que surgió en la sociedad civil estadounidense y británica, para honrar el aniversario luctuoso de Sigmund Freud, quien desde su disciplina, fue el primero en plantear esta orientación.Mientras que en México, hasta 2003 se fundó Opción Bi, primer grupo conformado por personas bisexuales, la cual destaca que la problemática de este grupo es compleja, porque experimentan rechazo de personas tanto heterosexuales como homosexuales, por lo que un primer reto que tuvieron fue reivindicar su existencia.Rebecca precisó que nunca antes en su infancia, pubertad, adolescencia o juventud, le había gustado una mujer, ni sus amigas, ni nadie del género femenino, cómo era posible que sintiera eso, a caso se “volvió lesbiana”, ahora ya le gustaban las mujeres, se preguntaba una y mil veces. Así que decidió reprimir ese sentimiento e hizo como sino hubiera pasado nada, se hizo prometer que nunca se lo contaría a nadie y mucho menos a su novio, y continuó con su vida “normal”. Dos años después se casó, pero nada está escrito.De igual forma, comentó la sexóloga, hay casos donde la mujer se divorcia y se se hace pareja de una mujer, y esto no significa que se haya transformado en lesbiana, en realidad siempre hubo una orientación bisexual o una orentación “heteroflexible” que así se le llama en estos casos.Ello, donde el comportamiento predominante es heterosexual pero hay eventos de comportamiento de atracción homosexual, sin embargo no es que se haya convertido, eso no le pasa a cualquiera, solo aquellas que pueden optar por una relación significativa, afectiva y erótica con una persona del mismo sexo o del sexo opuesto.Estas personas ya estaban preparadas para ello, pero probablemente lo hayan reprimido o no haya llegado la persona adecuada con la cual canalizarse de manera erótica y afectiva.Toda vez, que la gente se no se “vuelve”, la atracción sexual es algo que uno descubre a lo largo de la vida, que normalmente se consolida en la adolescencia o en la pubertad.En cuanto a la aceptación social, explicó que las personas bisexuales son menos discriminadas que las  homosexuales y de éstas, la homosexualidad masculina es más satanizada que la femenina, ya que las mujeres “estamos acostumbradas a tocarnos o a estar más cerca, darnos besos en la mejilla, esto está normalizado que entre dos varones”.Al regresar rebecca de su luna de miel y volver al trabajo, le presentaron a la nueva actuaria, una chica de 25 años, de tez clara, ojos avellanados, cabello cobrizo y con unas “muy bien torneadas piernas”, que cada que se paraba frente a ella no podía dejar de mirarlas.Al pasar las semanas, aceptó que también le gustaban las mujeres, y que era bisexual. Meses más tarde se divorció y decidió darse la oportunidad de conocer este nuevo sentimiento, que era mucho más fuerte que el que había sentido por los hombres, aunque ellos le seguían gustando.