La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó hoy su alarma por el hostigamiento a periodistas y medios de comunicación independientes en Nicaragua, Venezuela y Cuba, que a pesar de las restricciones violentas continúan informando.

El presidente de la SIP, Gustavo Mohme, destacó que darán atención especial a los periodistas y medios de estos tres países en su Asamblea General en Salta, Argentina entre el 19 y 22 de octubre.

La institución indicó que Nicaragua continúa exigiendo el fin de la violencia que desde abril pasado ha dejado entre 322 y 481 muertos y más de 300 detenidos.

En el marco de “crisis sociopolitica”, los periodistas en ese país han sido víctimas de acoso, difamación en redes sociales y amenazas y represión por su cobertura de las protestas contra el gobierno.

Entre las denuncias más recientes se encuentra las de Tania Narváez, corresponsal de El Nuevo Diario; Elba Molina, corresponsal del Canal 10; y Marisol Montenegro, colaboradora de VosTV, ocurridas en el departamento de Carazo.

En el caso de Venezuela, solo en este año dejaron de circular 26 diarios; 20 cerraron definitivamente, en una crisis que se ve agudizada por el control del Estado en la distribución del papel periódico, el abusivo uso de procesos judiciales y administrativos contra periodistas y medios, y los ataques contra los portales.

Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, reiteró que "el desmantelamiento” de los medios con líneas editoriales independientes forma parte de la política oficial del régimen de Nicolás Maduro, en una inercia de dos décadas de vida del régimen chavista.

Desde 2013 han desaparecido 55 periódicos, según un estudio del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS).

Numerosos periodistas venezolanos también han sido agredidos y amenazados, hechos que pocas veces son denunciados por desconfianza en el sistema de justicia.

En el caso de Cuba desde abril pasado, cuando asumió la Presidencia Miguel Díaz-Canel, han aumentado las detenciones arbitrarias y la intimidación, por parte la policía política (Seguridad del Estado) para reprimir, destacó Rock.

En agosto la Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP), con sede en La Habana, documentó 14 casos de represión contra periodistas y sus familiares que son coaccionados y atemorizados, entre otros episodios.