El Senado de la República debe ser en la actual Legislatura un promotor y vigilante de los derechos humanos en el país, sobre todo en el cumplimiento de las recomendaciones internacionales, así como puente con los colectivos de víctimas y trabajar para frenar la pandemia de violencia e impunidad que se vive, aseveró el senador Emilio Álvarez Icaza.

Aspirante a presidir la Comisión de Derechos Humanos del Senado, expuso que cuenta con la experiencia suficiente pero le faltan los votos para dicho cargo, por lo que exhortó a la Junta de Coordinación Política a privilegiar trayectoria y experiencia y no el reparto de cuotas en la asignación de las 44 comisiones legislativas.

En entrevista con Notimex recordó que fue presidente de la Comisión de Derechos de Derechos de la Ciudad de México, “fue secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de hecho soy es el único mexicano que ha ocupado ese cargo, lo cual me ha permitido tener relación con el sistema de Naciones Unidas en Nueva York y en Ginebra”.

“Lo que la ley dice es que se tomará en cuenta la trayectoria y experiencia en la asignación de comisiones en el Senado. Yo le manifesté a la Junta de Coordinación Política que si bien yo tengo un perfil que puede construir puentes con organismos internacionales, con colectivos de víctimas, con la sociedad civil. Tengo la trayectoria pero no tengo los votos”, reconoció.

Consideró que si el Senado quiere enviar un mensaje pertinente de nueva época, toca ver la posibilidad de que la Comisión de Derechos Humanos sea presidida por alguien que tenga experiencia y trayectoria. “Eso le suma al Senado”.

Álvarez Icaza aseguró que hay distintas voces, de organizaciones civiles que se han sumado o que respaldan que él presida la Comisión de Derechos Humanos. “Lo importante no es tanto quien ocupa ese cargo, sino que mensaje quiere enviar el Senado. Que no sea un asuntos sólo de cuotas”.

“Mi pretensión no es otra más que acompañar a las víctimas, trabajar en favor de la justicia y dignidad. En ocasiones esas voces incomodan, no son bien vistas, espero que esto no sea el caso”.

Agregó que el Senado debe trabajar como puente con la sociedad civil y con las víctimas de delitos, trabajar contra la pandemia de violencia que se vive en México como lo califica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“El tema es cómo desde el Senado trabajamos en ello y como aportamos en favor de un proceso de pacificación”, todo en momentos en que la espiral de violencia e impunidad requiere de un Senado fuerte, critico, que impulse acciones, reformas que permitan revertir esta muy grave situación que ha vivido en el actual sexenio.

Expuso que desde la  Cámara alta se debe revisar la Ley de Víctimas, la actuación de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, que no cuenta con recursos suficientes para operar, por lo que propuso que los ahorros que se están dando en el Congreso de la Unión se deberían etiquetar para esta instancia.

“Vamos a trabajar una especie de miscelánea en materia de derechos humanos, con la abrogación de la Ley de Seguridad Interior, reformas a la Ley de Víctimas, avanzar en una política de Estado en materia de derechos humanos, donde se de seguimiento puntual a las recomendaciones, observaciones que recibe el gobierno en este tema por parte de organismos internacionales”.

“Pero no sabemos en México quién cumple qué. No se trata solo de firman, tratados en materia de desaparecidos o tortura, sino que se atiendan las observaciones y el Senado debe dar seguimiento a ello. Mi propuesta es que el Senado vigile puntualmente quién cumple, cuándo cumple y cómo cumple estas recomendaciones”, agregó Álvarez Icaza.

Al hacer un balance del sexenio que termina en materia de derechos humanos, dijo que tendrá como sello “la corrupción y la violencia”, con el mayor número de ejecutados, desaparecidos, con las elecciones más violentas en la historia y la crisis de violaciones a las garantías individuales en casos emblemáticos como Tlatlaya e Iguala.

Valoró como positivo el encuentro de la semana pasada de Andrés Manuel López Obrador con colectivos de víctimas, así como la promesa de que la Secretaría de Gobernación se encargará de este tema, pero también fue obvio el presidente electo “no estaba preparado para estos relatos y reclamos por el horror que han vivido los familiares de las víctimas”.

Agregó que otras comisiones de las cuales busca ser integrante son la Ciudad de México, la de Justicia, Gobernación y la de Relaciones Exteriores