El cantante mexicano Alejandro Fernández una vez más conquistó el corazón de su público del Mandalay Bay Events Center, en Las Vegas, Nevada, la noche de este sábado, en donde se dieron cita más de ocho mil personas para cantar, disfrutar, festejar y dar el tradicional Grito de Independencia.

Por decimoséptimo año consecutivo, la audiencia recibió al charro mexicano con alegría, gritos y aplausos al verlo aparecer en el escenario, donde interpretó temas rancheros y pop, demostrando una vez más su versatilidad.

En todo momento, el intérprete deleitó a los asistentes haciendo un recorrido por sus más grandes éxitos pop como “Canta corazón”, “Me dediqué a perderte” y piezas como “Quiero que vuelvas”, “Sé que te duele”, de su más reciente producción discográfica: “Rompiendo fronteras”.

Los gritos no se hicieron esperar cuando apareció enfundado en su emblemático traje de charro y los acordes del mariachi retumbaron por todo el lugar convirtiéndolo en una gran fiesta.

“Guadalajara”, "México lindo y querido" y "Ay Jalisco" fueron las canciones que dieron inicio a la segunda parte del concierto, de acuerdo con un comunicado.

El sentimiento mexicano se apoderó del recinto, al momento de dar el grito, las banderas mexicanas, que fueron un regalo sorpresa para todos los asistentes, se agitaban con gran emoción entre gritos y aplausos.

"Como nuestro México, no hay dos. Vamos a cantarle a México, vamos a cantarle a la vida. Sigamos rompiendo fronteras con nuestra música, con el amor inmenso a nuestra tierra y a nuestras tradiciones, conectando nuestros corazones, no existen muros ni fronteras.

“Saquemos esa águila que llevamos dentro, tatuada en nuestro corazón. Celebremos con orgullo ser mexicanos. ¡Viva México!, ¡Viva México!”, retumbaron las palabras de Alejandro por todo el lugar.

El público, entre el que se encontraban hombres, mujeres y niños, mexicanos y de otras nacionalidades , cantaban y gritaban con euforia a la par del anfitrión.

Después de más de dos horas de concierto, “El Potrillo” dedicó un popurrí a su padre, Vicente Fernández; el público cantó con mucho cariño y empatía las canciones "Las llaves de mi alma", "Por tu maldito amor", “Mujeres divinas”, “Hermoso cariño”, entre otras.