La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) recibió pieles y taxidermias de ejemplares de vida silvestre, en el municipio de Tepotzotlán, Estado de México, las cuales fueron aseguradas por elementos de la Policía Federal en la empresa de mensajería denominada “Castores”.

En un comunicado, la dependencia señaló que los uniformados federales entregaron a inspectores de la Profepa seis cajas de cartón, las cuales contenían en su interior varios objetos característicos de danzantes, como lo son: tambores, sonajas, maracas, ropa, collares, aretes, plumas, entre otros.

Además, una caja donde había pieles completas con taxidermia de jaguar pinto, ocelote, tucán y cocodrilo,

Todos en regular estado de conservación, sin sistema de marcaje que permita su plena identificación y sin acompañarse de algún documento que acredite su legal procedencia. Provenían del municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, con destino a Tijuana, Baja California.

De acuerdo con la Ley General de Vida Silvestre (LGVS), la persona que realice este tipo de conductas podría recibir una sanción que va desde una amonestación, una multa equivalente de 50 a 50 mil Unidades de Medida y Actualización, el decomiso de ejemplares y pago de gastos al depositario de ejemplares.

Además, el Código Penal Federal establece que cualquier actividad con fines de tráfico, posesión y transporte de algún ejemplar de una especie de fauna silvestre, considerada en peligro de extinción o regulada por algún tratado internacional del que México sea parte, puede ser sujeto a una pena de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de 300 a tres mil días multa.

A partir de abril de 2017, el tráfico de vida silvestre puede ser investigado por el Ministerio Público Federal y sancionado como delito de delincuencia organizada, por lo cual la Profepa interpondrá una denuncia penal, a fin de abrir la investigación correspondiente.