El embajador de México en Guatemala, Luis Manuel López Moreno, encabezó la conmemoración del 208 aniversario del inicio de la gesta de Independencia, en una velada a la que asistieron numerosas familias mexicanas.

En un emotivo acto en la sede diplomática en la ciudad de Guatemala, la comunidad mexicana e invitados especiales –una asistencia de unas mil 200 personas- siguieron el tradicional “Grito de Dolores”.

En el momento más solemne de la noche, el embajador López Moreno pronunció la arenga, en la que exaltó a los héroes de la Independencia Nacional, e hizo sonar la campana que simboliza el llamado a la lucha por la libertad.

Entonces sonaron las notas del Himno Nacional, que entonaron con fervor los mexicanos presentes en la concurrida fiesta por el Día de México.

En su discurso, el diplomático se refirió a valores como patria y libertad que comparten mexicanos y guatemaltecos, cuyos lazos de amistad y cooperación se fortalecen día a día.

“La promoción del comercio y las inversiones, el fortalecimiento de los vínculos empresariales y la visión de un desarrollo sustentable en la región, tienen un papel fundamental en la proyección de la relación bilateral”, indicó.

El embajador López Moreno dijo a Notimex que para la conmemoración en este país del 208 aniversario de la Independencia Nacional se destacó “el motivo fundamental de México invierte en Guatemala”, que refleja la importancia de la relación económica para el desarrollo de los países.

Puntualizó que México y Guatemala protagonizan “una relación fluida”, basada en “un diálogo constructivo” que se impulsó en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y que se profundizará en la administración de Andrés Manuel López Obrador.

El ministro de Cultura y Deportes, José Luis Chea, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Pablo García Saenz, entre otros funcionarios del gobierno guatemalteco, asistieron al aniversario de la Independencia de México.

Luego de la ceremonia solemne apareció en escena el Ballet Folclórico de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, que con sus coloridos bailables de dicho estado y otras regiones como Jalisco, Chihuahua y Veracruz levantó prolongados aplausos.

La fiesta mexicana fue amenizada primero por la marimba y después por un mariachi guatemalteco que, fiel al estilo de la música original mexicana, interpretó canciones que fueron coreadas por la animada concurrencia.

Los asistentes, con la música mexicana de fondo, degustaron comidas típicas como tacos al pastor, tacos dorados, tostadas, tamales, aguas frescas (limonada, jamaica, horchata), tequila y cerveza originaria de México.