Al igual que el profeta, legislador y guía espiritual Moisés, quien liberó a su pueblo de Egipto, Agustín de Iturbide (1783-1824) lo hizo en su época al independizar a este país de España, aseguró el historiador Pedro J. Fernández.

Entrevistado a propósito de su libro “Iturbide. El otro padre de la patria”, en alusión a las fiestas patrias, el también autor del "best seller" “Yo, Díaz”, subrayó que quien fuera el primer Emperador de México, en el año de 1822, es uno de los personajes olvidados por la historia de México.

“Fue el hombre más popular de su tiempo, porque consiguió la Independencia y porque la Independencia creía en Iturbide, lo consideraban 'El Nuevo Moisés'. Y esto en alusión, así como Moisés había liberado a su pueblo de Egipto, Iturbide liberó al de México de España”, detalló.

De acuerdo con el egresado de la Universidad Iberoamericana, tras la muerte de Iturbide en 1824, se hizo una mala imagen de él al tacharlo de traidor, de conservador e imperialista, hecho por el cual la historia lo tiene aislado y minimizado.

“Tras su muerte, acabamos con su imagen, en primer lugar porque combatió al cura Miguel Hidalgo en la primera etapa de la Independencia, en segundo lugar porque fue conservador e imperialista en el siglo XIX donde ganan los liberales y republicanos, entonces le tocó estar en el lado equivocado.

“Se le ha relegado, y se la ha dado mayor importancia a Miguel Hidalgo y al inicio de la Independencia el 16 septiembre; mientras que el 27 (de septiembre) y su consumador están en el olvido”, destacó.

De acuerdo con J. Fernández, ha habido un intento sistemático por borrar a Iturbide de la historia mexicana, incluso la estrofa VII del Himno Nacional dedicada a este personaje, está suprimida, y por si fuera poco, sus restos no descansan en la columna del Ángel de la Independencia, sino en la Catedral Metropolitana.

Recordó que Iturbide se ganó la mala fama cuando renunció al Imperio, debido a la inestabilidad económica que padecía el país en ese entonces, situación que provocó que el resto de los presidentes el siglo XIX no puedan gobernar.

“Hay una deuda espantosa en el país, y que al final termina pagando Porfirio Díaz. Toda esta mala fama es parte de no entender al personaje, porque después de toda su historia, Iturbide estuvo a favor de la independencia, de lo que no estuvo a favor era en cómo Hidalgo lo estaba llevando a cabo. Lo cierto es que no podemos contar la historia de la independencia sin él”, señaló.

Recordó que si bien el cura Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavón despertaron una Guerra Civil al inicio, al enfrentar a americanos con americanos, una movilización armada muy cruel por parte de estos dos ejércitos que a su vez destruyeron caminos, poblaciones, acabaron con el comercio y crearon pestes, Iturbide fue quien buscó la Independencia y la inició organizando su Plan de Iguala y pactando con diferentes insurgentes.

Pedro J. Fernández recordó que Iturbide dejó el imperio por varias razones: por la deuda impagable en la época y que ascendía a 70 millones por haber disuelto al Congreso (mexicano) el cual se vio como un atentado legislativo y porque toco una de las peticiones para que el empresario estadounidense Stephen Fuller Austin, se convirtiera en el fundador de Texas.

“Iturbide dejó la corona en primer término, porque el país tenía una deuda de 70 millones y sólo había 47 pesos en tesorería. 

“Iturbide cometió el error de disolver el Congreso, se ve como un atentado legislativo y hay intenciones de Estados Unidos de comenzar a expandirse e Iturbide toca la primera petición de Austin para llegar a Texas. Además de que hay levantamientos de parte de Santa Anna para derrocarlo, porque quieren el poder, hay una lucha de estos primeros insurgentes. Todo esto se sumó y al final Iturbide renunció y se exilió”, agregó.

Reveló que a Iturbide, quien militó en el Ejército realista combatiendo a los insurgentes, se le deben la Bandera y escudo de México actuales.

“Nos dejó otros legados, el escudo de la Bandera nacional, fue él quien lo retomó del legado mexica, fue un gran lector de la historia de México; y la parte tricolor.

“Por un lado, los colores representan cada una de las tres garantías, del Ejército Trigarante: Unión, Religión e Independencia, y retomó los colores de las tres virtudes, y cuando los juntó él fue quien creo la primera bandera”, indicó.

En su libro “Iturbide. El otro padre de la patria”, Fernández narra la historia del hombre que liberó a México, que se convirtió en su primer emperador y que fue aplaudido como Dragón de Hierro; cuenta al héroe que olvidó la historia oficial.

El lector descubrirá también, de forma íntima, a uno de los caudillos que definió su época y al que se ha convertido, para muchos, en el otro padre de la patria. Iturbide es una nueva forma de vivir la Independencia de México, que cambiar la perspectiva sobre los hombres y mujeres que forjaron nuestra patria.

“A Iturbide lo hemos sacado de la historia, porque este sistema de héroes y villanos que venimos arrastrando del siglo XIX, no podemos entender esta humanidad de Iturbide de decir: 'Voy a combatir a Hidalgo por esto; no podemos entender que haya sido emperador, que haya buscado la independencia, creemos que fue una ambición personal, que lo hizo porque quiso ser emperador, aunque él en su plan dice que se le ofrece la corona a alguien de la Casa de Borbón.

“Entonces, como no lo entendemos, lo metemos dentro de este grupo de villanos bidimensionales y lo que deseo con este libro es deshumanizarlo, que lo entiendan, que vean cómo fue su familia en el pasado en la guerra de Independencia, que lo vean siendo padre y esposo por gobernar un país nuevo”, concluyó.