Reacción de ONU tras abusos de cascos azules fue mala: informe

La respuesta de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ante los abusos sexuales contra niños por parte de cascos azules en República Centroafricana revela "graves fallas institucionales" en dicho...

La respuesta de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ante los abusos sexuales contra niños por parte de cascos azules en República Centroafricana revela "graves fallas institucionales" en dicho organismo mundial, apuntó hoy un informe.

Elaborado por un panel de investigadores independientes, el informe fue comisionado por la propia ONU luego de que soldados franceses, de Chad y Guinea Ecuatorial, fueron acusados en 2014 de abuso sexual contra menores de edad mientras protegían a la población en el país africano.

Según informes de la ONU, los soldados abusaban de los niños a cambio de dinero o comida, en una zona devastada por un conflicto que desde 2013 ha causado la muerte de miles de personas y desplazado a medio de millón de centroafricanos.

Los cascos azules fueron desplegados en cumplimiento a una resolución del Consejo de Seguridad, aunque aún no estaban bajo el comando directo de la ONU.

Reportes internos de la ONU difundidos el pasado abril descubrieron sin embargo que la ONU evitó actuar con prontitud cuando conoció los alegatos, y que altos funcionarios emprendieron acción disciplinaria contra el empleado que denunció las denuncias, Andreas Kompass.

La investigación publicada este jueves, encabezada por la jurista canadiense Marie Deschamps, destacó que la respuesta a las denuncias de abuso sexual de parte de la ONU fue "seriamente defectuosa", y que reveló "una serie de problemas sistémicos" dentro de la institución.

Entre los problemas, el panel resaltó "una cultura de impunidad" cuando tropas que no están bajo el directo comando de la ONU cometen acciones criminales, y una "burocracia fragmentada" en que funcionarios se transfieren las responsabilidades y se enfocan en castigar "filtraciones" de información.

"Una organización que mantiene como su mandato central la protección de civiles y la promoción de los derechos humanos no puede tolerar esta clase de abusos si quiere mantener su integridad y credibilidad en el largo plazo", fustigó el informe.

El texto señaló a tres funcionarios de la ONU de "abuso de autoridad", uno de ellos el jefe de la Misión de la ONU en la República Centroafricana, Babacar Gaye, quien renunció en agosto pasado debido al escándalo, y otros dos empleados de menor rango.

Asimismo, aunque no consideró que cometieran "abuso de autoridad", sí determinó que fallaron en sus respuestas al abuso tanto el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Zeid Raad al-Hussein, como la entonces jefa de gabinete de la ONU y ahora canciller argentina, Susana Malcorra.

El documento también estableció que personal del Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) y del personal de derechos humanos fallaron en ofrecer a las víctimas los servicios necesarios y en "tomar medidas para proteger a otras víctimas potenciales" de abusos.

El documento también exoneró al denunciante Kompass, quien entonces era funcionario en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en Ginebra, y determinó que éste actuó de acuerdo con sus responsabilidades.

Según información ofrecida en agosto pasado por la Misión de la ONU en la República Centroafricana, los cascos azules han sido implicados en 13 casos de abuso sexual en ese país, de los que nueve involucran a menores de edad.

En la conferencia de prensa en la sede de la ONU en que presentó su informe, Deschamps reveló que "escuchamos toda clases de cifras" sobre abusos sexuales de parte de cascos azules en la RCA.

"En cierto punto las cifras no cuadran. Escuchamos 67, 11, 15, y en otras partes escuchamos que eran miles (los abusos sexuales de cascos azules). Este es un problema real. Y no creo que cinco o 10 sea un número real que corresponda con lo que hemos observado", opinó.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, emitió un comunicado en el que se comprometió a estudiar con urgencia las recomendaciones del panel, y reconoció que la organización que encabeza no actuó con "la velocidad, el cuidado o la sensibilidad requerida" en los casos.