Cripta Balbi documenta la evolución histórica de Roma

Con más de dos mil años de antigüedad, la Cripta Balbi es uno de los sitios arqueológicos que mejor documentan la evolución histórica de Roma, una ciudad con un patrimonio artístico invaluable.El...

Con más de dos mil años de antigüedad, la Cripta Balbi es uno de los sitios arqueológicos que mejor documentan la evolución histórica de Roma, una ciudad con un patrimonio artístico invaluable.

El monumento ocupa una cuadra del centro histórico, donde en 1981 el arqueólogo Daniele Manacorda descubrió un pórtico cuádruple con columnas del Teatro de Lucio Cornelio Balbo, un militar y político hispano de la Roma antigua, que lo mandó construir en el año 13 antes de Cristo.

En la actualidad es una de las tres sedes del Museo Nacional Romano y, específicamente, está dedicado a la arqueología urbana, según explicó su directora, Laura Vendittelli.

El sitio se encuentra en el rione o barrio Sant'Angelo, a pocos pasos del área arqueológica de Largo Argentina y fue edificado en el marco del plan de renovación urbana promovida por el emperador Augusto.

El de Balbi era el tercer teatro en importancia de la antigua Roma, después del Teatro di Pompeo y el Teatro di Marcello y en épocas sucesivas tuvo diversos usos.

La zona fue en parte utilizada como letrina pública; en la Edad Media era sede de dos iglesias y sus respectivos monasterios: San Lorenzo in Pallancis y Santa Maria Domini Rose.

Según Vendittelli, actualmente la Cripta Balbi es una suma de estratificaciones arquitectónicas y urbanísticas que se han ido sobreponiendo a lo largo de los siglos.

Como museo dedica especial atención a los descubrimientos que documentan actividades artesanales que se realizaban en las diversas épocas.

Pone de relieve la continuidad del trabajo y también la calidad de los productos hechos entre los siglos VII y IX, tradicionalmente considerados "oscurantistas".

Expone piezas arqueológicas encontradas en el sitio, pero también materiales provenientes de las colecciones del anterior Museo Kircherian; de las colecciones Gorga y Betti; material numismático de las colecciones Gnecchi y la colección del rey Víctor Manuel de Saboya III.

Asimismo, incluye colecciones del Foro Romano, del Museo del Palacio Venecia, de los Museos Capitalinos, del Antiquarium municipal y frescos de la iglesia de Santa Maria in Via Lata.

En el sótano se encuentran restos de construcciones antiguas, mientras que en la planta baja está la sección "Arqueología e historia en el paisaje urbano", que incluye piezas encontradas en las excavaciones arqueológicas recientes, entre ellas restos de casas de mercaderes y artesanos medievales y del Conservatorio di Santa Caterina dei Funari.

El primer piso está dedicado a Roma, de la antigüedad a la Edad Media, e ilustra la vida y las transformaciones de la ciudad desde el imperio romano hasta el siglo X.

La cripta Balbi, dijo Vendittelli, es un trozo de la ciudad antigua, habitada, reconstruida y estratificada, con una riqueza arqueológica "espectacular".