En 2017, las empresas familiares presentaron un crecimiento y una estabilidad superior que las compañías de gestión no familiar, debido a que su rendimiento financiero es superior, al ser sus ingresos más sólidos, márgenes de beneficios antes de intereses e impuestos (Ebitda) más altos y retornos de flujo de caja son mejores y el apalancamiento es menor.

De acuerdo con Credit Suisse Research Institute (CSRI), a largo plazo, las empresas familiares superan a los mercados generales de renta variable en todas las regiones y sectores.

En un comunicado, la firma de servicios financieros publicó su informe Credit Suisse Family 1000 2018, que reveló que las empresas familiares media se apoya menos en la deuda como fuente de financiación que la empresa no familiar media y tienen un enfoque de inversión a más largo plazo.

Al revisar en su base de datos a más de mil empresas, como novedad este año, se evaluó a empresas familiares o las que están en manos de un fundador, con mejor rendimiento a tres, cinco y 10 años en cada de las regiones y estudió sus puntos en común.

Lo anterior, explicó, proporciona a las empresas la flexibilidad de alejarse del calendario de beneficios trimestrales y centrarse en el crecimiento, los márgenes y los retornos a lo largo del ciclo.

Asimismo, indicó que les permite tener un perfil de flujo de caja más regular y reducir así la necesidad de financiación externa, lo que contribuye a que se produzca un rendimiento superior del valor de las acciones de las empresas familiares desde 2006.

El análisis de CSRI demostró que las empresas familiares o empresas gestionadas por su fundador con mejor rendimiento a tres, cinco y diez años se encuentran en Alemania, Italia, India y China.

En el informe, también mostró que en los últimos 10 años, las empresas familiares de primera y segunda generación obtuvieron mayores retornos ajustados por riesgo que sus pares de mayor antigüedad.

En ese sentido, el estudio consideró que se deba al reflejo de la madurez de la empresa, ya que las compañías más jóvenes tienden a ser valores de crecimiento de pequeña capitalización, constituyendo un modelo con sólidos resultados. Por su naturaleza ofrecen un crecimiento más robusto.

Por su parte, el analista jefe de Inversiones Temáticas de CSRI, Eugéne Klerk comentó “nuestro estudio indica que las empresas familiares con estructuras especiales de derechos de voto se desempeñan de manera relativamente similar a las que tienen acciones ordinarias, lo que contradice los temores expresados por muchos inversores”.

Mientras que el director regional de Inversiones de EMEA EN Credit Suisse, indicó que dichas compañías mostraron que generan un mejor crecimiento de ingresos y márgenes y que sus balances son menos arriesgados, lo que las convierte en objeto ideal para los inversores las empresas familiares.