El presidente colombiano Iván Duque ratificó hoy el apoyo de su gobierno a los exguerrilleros de las FARC que se encuentren en proceso de desmovilización, desarme y reinserción, para "que puedan hacer su tránsito a una vida productiva y a una vida de convivencia”.

“Ese compromiso lo vamos a honrar”, dijo Duque, quien dijo que al gobierno le interesa que este proceso de incorporación a la vida civil salga bien, así como el aumento de la presencia "de la Fuerza Pública y de los programas sociales del Estado en las zonas golpeadas por la violencia”.

Recordó que recibió problemas de financiamiento para los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), donde se concentran los exrebeldes, pero indicó que el gobierno está “tratando de construir hacia el futuro con la disponibilidad de recursos que nos permita atender a esa población”.

El jefe de Estado, que asumió el gobierno a principios de agosto, agregó que antes de terminar septiembre estará lista la nueva política pública de protección a los líderes sociales, que son amenazados y asesinados por grupos armados ilegales.

“No solamente tengo dolor cuando se presentan esas circunstancias, sino que tengo un compromiso de trabajar con todas las instituciones, primero, para prevenir y también para sancionar a los autores materiales e intelectuales de esos crímenes deleznables”, dijo.

“Empezamos una mesa de trabajo con la Defensoría, la Procuraduría, la Fiscalía, el Alto Mando Militar, la Consejería para los Derechos Humanos, el Ministerio de Justicia, el Ministerio del Interior, y antes de terminar septiembre tendremos esa política presentada a la opinión pública”, aseguró.