El primer kilómetro de barreras para contener y redireccionar sargazo para que no llegue a las playas de Quintana Roo, quedó instalado frente a la costa de la zona hotelera de Cancún, informó el oceanólogo de Goimar, Logística y Servicios, Alejandro Bravo Quezada.

“Las barreras operan ya como el primer frente en la costa del municipio de Benito Juárez, con cabecera en Cancún, para detener y redireccionar la biomasa de sargazo de forma que se evite cualquier efecto colateral negativo para el medio ambiente”, aseveró.

En entrevista que concedió durante una visita de campo que se realizó este día, precisó que Goimar es la única empresa que trabaja en la contención y redireccionamiento del sargazo con barreras ecológicas, colocadas a una distancia de medio kilómetro de la costa del Caribe mexicano.

Añadió que el proceso de instalación de barreras se llevará a cabo por etapas, que el primer kilómetro está listo y que la finalidad es contener y redireccionar la mayor cantidad de sargazo para que no llegue a las playas.

De igual manera, aseveró que las barreras de contención instaladas en la costa de Cancún, Quintana Roo, por la empresa son producto de tecnología desarrollada en México por especialistas mexicanos que representan un referente a nivel internacional para el manejo de una contingencia ambiental.

Explicó que su elaboración y colocación es resultado de un estudio que combina técnicas y materiales utilizados en la industria petroquímica, infraestructura portuaria y marítima, con el estudio oceanográfico y de desarrollo sustentable.

Añadió que este proyecto permite atender un fenómeno emergente que puede afectar severamente la economía de la Península de Yucatán e incidir en su equilibrio natural.

También puntualizó que se trata de dispositivos y materiales que tampoco afectan el desplazamiento de especies marinas en la zona: que el diseño de su estructura permite la captura del alga superficial para posteriormente, aprovechando el mismo flujo de las corrientes, recolocarla en su hábitat natural sin más afectaciones para las actividades humanas en la zona.

Aseveró que con la colocación de las barreras, la empresa contribuye en tres formas: atendiendo la contingencia, aportando elementos que pueden utilizarse para continuar la investigación sobre el fenómeno de la llegada masiva del sargazo y desarrollando tecnología de México para el mundo.