Fiesta mexicana en el Vaticano anticipa viaje papal

Música de marimba, artesanos realizando en vivo sus creaciones, antojitos y bebidas típicas formaron parte de una fiesta del estado mexicano de Chiapas, que anticipó esta noche el próximo viaje del...

Música de marimba, artesanos realizando en vivo sus creaciones, antojitos y bebidas típicas formaron parte de una fiesta del estado mexicano de Chiapas, que anticipó esta noche el próximo viaje del Papa Francisco a México.

Todos esos ingredientes formaron parte de una muestra gastronómica que tuvo lugar en el ingreso del Aula Paulo VI, la más grande sala de audiencias de la sede católica, con motivo de la manifestación "Navidad Mexicana en el Vaticano".

Como todos los años, una entidad de México donó al pontífice decenas de piezas navideñas artesanales para adornar diversas galerías vaticanas. En esta ocasión tocó el turno al estado de Chiapas.

La muestra gastronómica fue el evento central de la exposición. En la misma diplomáticos, clérigos e invitados especiales pudieron probar diversas especialidades como tostadas, tamales, chiles rellenos salteados y pambazos.

Todo animado por música de marimba tocada por un grupo de niños que, la mañana de este miércoles, hizo escuchar sus melodías al Papa Francisco, en su audiencia general en la Plaza de San Pedro.

"Gracias a esta oportunidad nuestros artesanos han podido exponer algunas de las piezas que ellos trabajan con mucho esfuerzo, dedicación y talento. Estas piezas, gracias al Vaticano, pueden verlas personas de todas partes del mundo", señaló el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello.

En su mensaje de apertura de la muestra, el mandatario estatal aseguró que fue "una bendición de Dios" haber podido saludar al Papa y que cuatro artesanas le hayan ofrecido sus obsequios: una paloma de la paz en barro cocido, una Virgen de Guadalupe y un bordado.

"El Papa nos dijo que él decidió ir a Chiapas y que fue una decisión suya, lo que nos llena de gran orgullo. Estamos listos para recibirlo con los brazos abiertos, con el mensaje de fe y esperanza que va a llevar a San Cristóbal y Tuxtla Gutiérrez", abundó.

"Estamos muy contentos y agradecidos por la oportunidad que vamos a tener de recibir al Papa", agregó Velasco Coello haciendo referencia a la llegada de Francisco a esas dos ciudades, prevista para el 15 de febrero de 2016.

Por su parte el embajador de México en el Vaticano, Mariano Palacios Alcocer, recordó que Chiapas tiene más de 70 mil kilómetros cuadrados y casi cinco millones de habitantes, además de que ahí viven 12 de las 60 etnias que persisten en el país.

Destacó la biodiversidad del estado, su característica de ser frontera de la migración de Centro y Sudamérica hacia Norteamérica, que también "vive a diario la tragedia de la pobreza que expulsa a familias y menores no acompañados en busca de un mejor destino".

"Su Santidad ha aceptado visitar México el próximo mes de febrero y el lunes 15 visitará Chiapas, se reunirá con los indígenas en San Cristóbal de las Casas y en la capital del estado, en una reunión con las familias mexicanas", insistió, desatando el aplauso en la sala.

Más adelante tomó la palabra el gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano, Giuseppe Bertello, quien expresó su alegría porque se consolida la tradición de que cada año un estado de México presenta en la sede católica su arte, su historia y su fe a través de los nacimientos que tanta gente visita.

"Este momento es una anticipación del viaje pastoral que el Papa Francisco hará dentro de pocas semanas. También decir cuánto me da gusto que el Papa vaya a San Cristóbal, por muchas razones que no cuento (...) pero me da gusto", agregó.

Después de los discursos oficiales se pasó a la degustación de platillos y bebidas, entre las cuales destacaron los margaritas helados. Los asistentes pudieron también adquirir pequeñas artesanías típicas, que también serán vendidas a los visitantes de los Museos Vaticanos.