La reconstrucción de Siria es prematura sin que haya de por medio un acuerdo de paz, afirmó el portavoz oficial del gobierno alemán, Steffen Seibert, tras la reunión del pasado fin de semana de la canciller federal alemana Angela Merkel y el mandatario ruso Vladimir Putin.

“El gobierno alemán no considera ocuparse en un futuro previsible con la cuestión de la reconstrucción”, dijo luego de que Merkel y Putin tampoco dieron a conocer detalles de lo abordado al término de su entrevista en Meseberg, a 70 kilómetros de Berlín, en el estado de Brandenburgo el pasado sábado.

La canciller federal se reunió en la casa de huéspedes del gobierno alemán para hablar sobre la propuesta rusa de que Occidente participe ya en la reconstrucción de Siria.

El encuentro fue a puerta cerrada y sólo con declaraciones previas y sin derecho a pregunta. Pero el portavoz del gobierno ruso, Dmitri Peskov, filtró a la agencia rusa Interfax algunos detalles de la cita bilateral.

Señaló que la propuesta para resolver el conflicto en Siria ha sido uno de los temas más controvertidos. Putin propuso que Europa contribuya a financiar la reconstrucción de Siria para poder facilitar el regreso de refugiados que están en Jordania, Líbanon y Turquía al país que gobierna Bashar al-Assad, aliado de Putin.

Según Peskov, establecerán un formato de cuarteto (Rusia, Alemania, Francia, Turquía) para conseguir la paz en Siria; por ahora, a nivel de expertos. Por la parte alemana se ve cuestionable el hecho de que en ese formato de cuatro países no está incluido Estados Unidos.

El portavoz de exteriores de la fracción del partido de los Verdes en el Bundestag, Omid Nouripour, criticó que Merkel se presente “débil y presionable” a nivel internacional debido a la situación de “nerviosismo” que vive el partido conservador del CDU.

Esta situación “es una invitación para Putin a que lleve a cabo un juego de poder agresivo”. Según los Verdes, los planes de Putin no son solamente “imponer las condiciones del ganador en Siria”, sino también que la Unión Europea “financie los lugares que él ha bombardeado”.

En Alemania, diferentes políticos defienden que los refugiados no sólo huyen de la guerra en Siria, sino también del gobierno de Al Assad. Merkel, es partidaria de seguir con las negociaciones de paz lideradas por el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, para llegar a un proceso político con reforma constitucional y nuevas elecciones.

El vicepresidente de la fracción en el parlamento alemán, Alexander Graf Lambsdorff, comentó al diario Die Welt que “me falta fantasía para imaginarme de qué manera podría producirse una reconciliación con un hombre que es un símbolo de bombas, intervenciones químicas y ruina (...) no puede ser interés de Alemania ayudar al regimen de Al Assad”.

Desde las filas socialdemócratas, el portavoz de exteriores en la fracción parlamentaria ha pedido que se involucre a la oposición siria en las negociaciones de paz y que se hagan procesos contra los crímenes de guerra. “Los refugiados sólo regresarán a Siria si saben que no serán perseguidos políticamente ni serán expropiados”, manifestó Nils Schmid.

Desde el SPD no ven mal que la Unión Europea (UE) ayude económicamente a la reconstrucción del país en guerra, pero se pone como condición que haya unas condiciones políticas mínimas.

Los cristianodemócratas ponen igualmente en duda la capacidad de llegar a una situación de paz con Al Assad al frente, pero afirman a través del político Jürgen Hardt (CDU) que de “forma transitoria” podría ser necesario que el régimen de Al Assad asuma un papel en el marco de las negociaciones de paz en Ginebra.

El único partido alemán que ha reaccionado favorablemente a la propuesta siria del presidente ruso ha sido el partido de derecha con inclinaciones nazis, AfD (Alternativa para Alemania). Su portavoz de exteriores Armin-Paul Hampel la calificó de “sensata”. Hampel ve con buenos ojos la necesidad de negociar con Al Assad.

Esa posición tiene relevancia porque AfD es en el parlamento la tercera mayor fuerza política.