Cada día, millones de personas en el mundo toman fotografías, pues hoy en día sólo necesitan tomar su teléfono celular, dirigirlo y dar un toque en la pantalla.

Por ello, es difícil pensar que hace tan solo 200 años, los seres humanos no tenían la posibilidad -ni siquiera remota- de capturar un instante, mucho menos de compartirlo con todo el mundo.

Existen antecedentes del estudio y descripción de cámaras obscuras y estenopos desde el año 400 y 300 Antes de Cristo, a cargo del filósofo chino Mo Di y del filósofo griego Aristóteles, mismos que podrían ser los primeros precursores de la cámara fotográfica.

“La fotografía atestigua el pasado, presente y futuro de la humanidad. Es ese pequeño lapso en el cual el obturador capta el momento idóneo”, afirma Arturo Monroy Hildegarde, fotoperiodista de Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano.

En su opinión, la fotografía es la memoria del hombre en su historia y el común denominador es que ésta se convierte en testigo viviente de nuestra evolución como seres humanos y el entorno que nos rodea.

En 149, Leonardo Da Vinci realiza la primera ilustración y descripción completa de la cámara obscura a fin de estudiar el comportamiento de la luz; después con la invención de los anteojos y del telescopio se profundizó el estudio del comportamiento de la luz.

Fue en 1826 cuando Joseph Nicéphore, logró realizar la primera fotografía de la historia, una vista desde la ventana de su hogar que tomó cerca de ocho horas de exposición para ser realizada.

Más tarde Nicéphore se asoció con Louis Daguerre para trabajar juntos en la fijación de la imagen, hito que lograron en 1835; fue el 19 de agosto de 1839 cuando Daguerre mostró su invento llamado daguerrotipo en la Academia de Ciencias de París, fecha considerada como el inicio de la fotografía y adoptada para celebrar su invención.

En la actualidad la masificación de la fotografía ha permitido que cualquiera tome fotos, sin embargo, para el fotoperiodista de Notimex, José Pazos Fabián, los fotógrafos profesionales imprimen calidad técnica a sus imágenes, “podemos contar una historia, un contexto y con conocimiento de su importancia social”.

Asegura encontrar magia en cada toma, misma que lo ha encauzado a tener una vida dedicada a tomar fotos “al caminar, al viajar, de vacaciones o con la familia, en todo momento piensas en cuál sería el mejor encuadre, el mejor momento, nosotros no somos como oficinistas que se quitan el traje y dejan de serlo, nosotros somos periodistas de tiempo completo”.

Por otro lado, el maestro de fotografía con 14 años de experiencia, Guillermo Hernández Mendoza, asegura que la disciplina cambió su vida,  le dio un rumbo y es la forma en la que se conecta con el mundo y con la gente que lo rodea, “creo que el día que yo deje de estar aquí, continuarán mis fotografías y esa será mi forma de trascender”.

Respecto a las posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas, refirió que las grandes fotografías clásicas se hicieron con equipo mucho más austero que el disponible en la actualidad, “ahora cualquier celular podría superar a una cámara análoga en cuanto posibilidades eso ha cambiado porque tenemos herramientas mucho más complejas pero el fundamento de la fotografía sigue siendo el mismo”.

Con 30 años de experiencia el también fotoperiodista de Notimex, Bernardo Moncada, asegura que encuentra ventajas en las nuevas tecnologías como la inmediatez, sin embargo, considera que en redes sociales como Instagram, que ofrece posibilidades ilimitadas para compartir imágenes al mundo, los usuarios se dedican a tomar fotografías limitadas como de patillos o auto retratos.

El teléfono celular ofrece opciones, sin embargo, los usuarios no voltean a ver lo que les rodea se auto limitan sin conocer el mundo, aseguró.

En 1839 el ebanista francés Alphonse Giroux hizo para Daguerre la primera cámara que se comercializó en la historia y que tenía un peso de 54 kilogramos.

En 1841 Richard Beard inuguró en Londres el primer estudio de retratos del mundo, mientras que en 1843 David Octavius Hill y Robert Adamson fueron los primeros en documentar la realidad a través de la fotografía en una villa de pescadores.

El invento se popularizó al inicio del siglo XIX cuando George Eastman inventó su cámara Kodak Brownie que se masificó con una cámara portátil que incluía una cinta de celuloide sensibilizada y enrollada; era el inicio del rollo de película.

Así, afirma Arturo Monroy, debemos ser partidarios de aquella fabulosa frase cuando nos preguntan: “cuál ha sido tu mejor fotografía? Todavía no la he capturado”. Debemos "hacer" fotos, encontrar el momento y no solo tomarlas.