José Manuel Aguilera, cautivó a su público fiel con la presentación de su más reciente material discográfico, Lo eterno, con un concierto hipnotizante que ofreció por primera vez en el foro Black Berry, en su regreso a dar conciertos en la Ciudad de México, la noche del sábado.

En punto de las 21:00 horas, José Manuel Aguilera, ahora cabeza del concepto La Barranca, salió al escenario para respirar sus canciones y hacer vibrar con su estilo musical al respetable que atentamente gozó minuto a minuto no sólo de los temas clásicos de la banda sino también de los temas inéditos de esta nueva producción discográfica.

El cantautor abrió su recital con temas como “Donde la confusión”, “En el fondo de tus sueños”, “Ser un destello” y “La caída”, piezas poéticas que musicalizadas elevaron al público a un lugar onírico, al cerrar los ojos y sentir no sólo las canciones sino hasta imaginarse sentirse cerca de José Manuel Aguilera, quien les indicó que las canciones nuevas de Lo eterno, son sus sueños hechos canción.

Para elevar más las expectativas de la gente, el cantautor, hecho mano de proyecciones en pantallas de gran formato, con imágenes abstractas que remitían a lo profundo de un universo y a lo eterno del tiempo, reforzado ello con un juego de luces que simulaban destellos estelares.

Canciones como “La expedición”, “Escarabajo”, “El alma nunca deja”, “Brecha”, “Lengua del alma”, “Anapsique” y “Zafiro”, mismas que el respetable aprecio si tanto movimiento y clavados en sus lugares, algunos consumiendo bebidas fermentadas y otros entregando su pasión a la música de La Barranca.

José Manuel Aguilera, enseguida hizo sonar los acordes de su corte promocional de Lo eterno, conocido ya como “Konichiwa”, una enigmática letra que llevó al compositor a pensar en el magnífico concepto de los japoneses sobre la belleza, a pesar de nunca haber pisado tierras niponas.

La fiesta de La Barranca continuó con temas como “Paraíso elemental”, “Lo eterno”, “Campos de batalla”, “Gran pez”, “Fuga de Rubén”, “Todas las historias”, “La rosa”, “Astronomía”, “Manos”, “Denzura”, “La Barranca” y “Ceiba”, canciones que anunciaban el término del recital, para que José Manuel se despidiera y saliera a rematar con “Hendrix”, “Quémate lento” y “Cuervos”.