Las condolencias y tributos por la muerte de Kofi Annan se extendieron por el mundo y muchos rinden homenaje a un hombre que se convirtió en una figura global como jefe de las Naciones Unidas y quien también era conocido por sus allegados por su calidez y encanto.

El actual jefe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, elevó los tributos a su predecesor, describiendo a Annan como "una fuerza guía para el bien".

"De muchas maneras, Kofi Annan fue la Organización de las Naciones Unidas. Subió para conducir a la organización hacia el nuevo milenio con dignidad y determinación inigualables", señaló Guterres en un comunicado.

A su vez, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein, expresó en su cuenta de Twitter su aflicción por la pérdida de Annan.

“Estoy afligido (…) Kofi era el epítome de la decencia y la gracia humana. En un mundo lleno de líderes que son todo menos eso, la pérdida para el mundo se vuelve aún más dolorosa. Era amigo de miles y un líder de millones”, escribió Raad Al Hussein.

Los tributos han llegado de líderes mundiales y diplomáticos, incluida la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, y el jefe de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg.

“Es triste saber de la muerte de Kofi Annan. Un gran líder y reformador de la ONU, hizo una gran contribución para hacer que el mundo que ha dejado sea un lugar mejor que aquel en el que nació. Mis pensamientos y mis condolencias están con su familia”, escribió May en un tweet.

“Su calidez nunca debe confundirse con debilidad. Annan mostró que uno puede ser un gran humanitario y un líder fuerte al mismo tiempo. La ONU y el mundo han perdido a uno de sus gigantes”, indicó Stoltenberg en la misma red.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que el recuerdo de Annan "vivirá para siempre en los corazones de los rusos", mientras que el primer ministro indio, Narendra Modi, resaltó que "el mundo no solo ha perdido a un gran diplomático africano y humanitario, sino también a un guardián de la conciencia de la paz y la seguridad internacionales".

Al anunciar la semana de duelo nacional con la bandera a media hasta en su honor a partir del 20 de agosto, la presidenta de Ghana, Nana Akufo-Addo, llamó a Annan "uno de nuestros mejores compatriotas".

Annan se desempeñó como secretario general de la ONU en un momento en que las preocupaciones sobre la Guerra Fría fueron reemplazadas por amenazas de terrorismo global y sus esfuerzos para combatir esas amenazas y asegurar un mundo más pacífico le trajo el Premio Nobel de la Paz en 2001.

La carrera del diplomático continuó después de su retiro de la ONU, y en 2007 estableció su propia fundación con el objetivo de promover el desarrollo sostenible, la seguridad y la paz a nivel mundial.

Un año después, su reputación se vio reforzada después que ayudó exitosamente a negociar un acuerdo para compartir el poder y terminar con la violencia postelectoral en Kenia. Raila Odinga, el líder de la oposición que firmó el acuerdo, llamó a Annan "el hombre que intervino y salvó al país del colapso" a través de un mensaje en Facebook.

Annan fue nombrado en 2012 presidente de “The Elders”, un grupo de defensa de la paz y los derechos humanos iniciado por Nelson Mandela de Sudáfrica. Ese mismo año, renunció a su puesto como enviado de la ONU a Siria tras seis meses en el cargo, argumentando el fracaso de las potencias mundiales para cumplir sus compromisos.

Su función más reciente fue presidir una comisión independiente para investigar la crisis de Rohingya en Myanmar.

Annan murió este sábado arropado por su familia. La Fundación Kofi Annan dijo que su esposa, Nane, y sus tres hijos estuvieron "a su lado durante sus últimos días".