La directora del Instituto de la Juventud de la Ciudad de México (Injuve), María Fernanda Olvera Cabrera, pidió al nuevo gobierno capitalino dar continuidad al trabajo realizado que lo merezca y mejorar cada vez más.

Durante la entrega individual y colectiva del Premio de la Juventud CDMX 2018, también solicitó a los jóvenes estar al pendiente de los próximos trabajos del Injuve y agradeció los últimos seis años de trabajo en el instituto, que representaron crecimiento, aprendizaje y grandes lecciones.

Frente a cientos de jóvenes reunidos en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, exhortó a “que se analice lo que merece continuidad, que se rediseñe lo que no y que se hagan las cosas cada vez mejor, porque ustedes, estoy convencida que son la mejor cara de nuestra Ciudad de México”.

Durante el evento, el jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, entregó una placa conmemorativa a integrantes del Injuve, como representantes de los miles de jóvenes que apoyaron en todo tipo de tareas tras el sismo del pasado 19 de septiembre de 2017.

“Esta placa en especial significa algo que como generación no les había tocado” expresó para indicar que la lección es que no importa dónde se viva o quién sea, porque en cualquier momento pueden ocurrir desastres naturales que dejan cicatrices, pero que siempre hay personas que ayudan a salir adelante.

En cuanto al trabajo del Injuve, reconoció la labor de Olvera Cabrera y coincidió que los jóvenes son el mejor rostro de la capital.

“Nos llevamos su espíritu, nos llevamos su fuerza combativa, su inteligencia, su sensibilidad y también creo que eso nos va a hacer eternamente jóvenes”, comentó.

El Premio de la Juventud se entregó a Andrés Sánchez Osorio, en la categoría de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos; al colectivo Victoria Emergente por el Mérito Cívico, Ambiental y de Labor Social; a Laura Rivero Cisneros por Actividades Culturales y Artísticas; y a Guillermina García Ávila a por Actividades Deportivas.

Olvera Cabrera entregó el primer lugar de la categoría Académicas, Científicas o Profesionales, a la psicóloga más joven del mundo, Dafne Almazán Anaya, quien ingresó a una licenciatura a los 10 años de edad y cursó la maestría a los 16 años; actualmente estudia un doctorado en Atención Educativa, en Estados Unidos, y una segunda licenciatura en Derecho, en México.