Ataque que causó 34 muertes en escuela afgana es crimen de guerra: AI

El ataque contra un centro de educación chiíta en Kabul, la capital de Afganistán, que causó la muerte de 34 personas y heridas a 56, constituye un crimen de guerra, consideró hoy el organismo de...

El ataque contra un centro de educación chiíta en Kabul, la capital de Afganistán, que causó la muerte de 34 personas y heridas a 56, constituye un crimen de guerra, consideró hoy el organismo de defensa de derechos humanos Amnistía Internacional (AI).

En un comunicado, AI apuntó que el ataque deliberado de civiles y de centros educativos registrado este miércoles es un crimen de guerra, que en este caso fue agravado porque el aparente motivo fue el odio sectario.

El ataque sucedió cuando los estudiantes se preparaban para tomar sus exámenes de ingreso a la universidad.

“La tragedia se agrava por el hecho de que parece haber sido un ataque motivado por el odio sectario, dirigido a miembros de la comunidad religiosa chiíta minoritaria”, afirmó Samira Hamidi, representante de AI en el sur de Asia.

Añadió que las crecientes bajas civiles muestran que Afganistán y, en particular Kabul, no son seguros. La violencia ha registrado niveles récord en todo el país durante los primeros seis meses de 2018.

Hamidi criticó que pese al horror vivido, los afganos que huyen de manera desesperada a países vecinos y a Europa están siendo rechazados por miles y retornados a su país.

“Estos retornos son una violación de la ley internacional, violando el principio de no devolución al forzar a las personas a colocarse en situaciones de peligro”, aseguró Hamidi.

De acuerdo con la ONU, mil 692 personas perdieron la vida en Afganistán en los primeros seis meses de 2018, más que en cualquier semestre desde que comenzaron a compilarse los registros hace una década. Durante el mismo periodo, tres mil 430 personas resultaron heridas.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó “en los términos más enérgicos” el ataque suicida de ayer en un centro educativo en Kabul. Precisó que según los informes de prensa muchas de las víctimas eran estudiantes menores de 18 años.

“Los responsables de este atroz ataque deben rendir cuentas. Atacar a civiles, en particular a niños, es inaceptable”, enfatizó Guterres.