Un juez de Malasia dictaminó este jueves que el juicio contra dos mujeres acusadas de asesinar al medio hermano del líder norcoreano Kim Jong-un continue.

El juez Azmi Ariffin dictaminó que la fiscalía había presentado pruebas suficientes para el caso contra Siti Aisyah y Doan Thi Huong para seguir adelante. Si se hubiera fallado a favor de las mujeres, podrían haber sido absueltas y liberadas.

Kim Jong-nam murió en febrero del año pasado después de que Aisyah y Doan supuestamente le rociaron en la cara el agente neurotóxico VX en el aeropuerto de Kuala Lumpur en Malasia. Si se los encuentra culpables, las mujeres podrían enfrentar la pena de muerte.

Los abogados de Aisyah y Doan afirman que los dos son inocentes, además sostienen que las mujeres fueron engañadas por un grupo de norcoreanos al creer que estaban participando en un programa de televisión y pensaron que el líquido era inofensivo.

Pero Ariffin rechazó ese argumento en una decisión que tardó más de dos horas en leerse, una cantidad de tiempo inusualmente larga.

Después de realizar lo que llamó un "estudio a fondo" de bromas, Ariffin determinó que las acciones de Siti y Doan no constituían una "broma".

El juez afirmó que era plausible que Doan no supiera que tenía el agente VX en sus manos, pero señaló que el hecho de que corriera al baño después de ser sorprendida por la cámara cuando rociaba la cara de Kim Jong-nam era "muy extraño".

Los fiscales señalaron el comportamiento de Doan, después del incidente, como una pieza clave de evidencia, argumentando que corrió a lavarse las manos porque sabía que había una sustancia peligrosa en ellos.

Los abogados de Doan alegan lo contrario, y señalan el hecho de que ella no se cambió de ropa para apoyar el argumento de que no sabía cuán peligrosa era la sustancia.

Sin embargo, los fiscales argumentan que las mujeres sabían lo que estaban haciendo y habían practicado el ataque planeado al derramar líquido sobre extraños en lugares públicos cercanos.

El juez Ariffin sostuvo que la fiscalía había presentado suficiente evidencia en los tribunales para demostrar que la causa de la muerte de Kim fue el agente VX.

Sin embargo, sugirió que el caso de la fiscalía está un poco debilitado por su única dependencia en las imágenes de las cámaras de seguridad y por no llamar a ningún testigo a declarar

Corea del Sur ha culpado al Norte por haber ordenado el asesinato, una acusación que Pyongyang ha rechazado repetidamente.