Canadá establecerá un día para honrar a indígenas que sufrieron abusos

El gobierno de Canadá establecerá un día para reconocer a los niños indígenas canadienses que fueron separados de sus familias y puestos en residencias escolares administradas por la Iglesia católica...

El gobierno de Canadá establecerá un día para reconocer a los niños indígenas canadienses que fueron separados de sus familias y puestos en residencias escolares administradas por la Iglesia católica, donde sufrieron todo tipo de abusos físicos y psicológicos.

A mediados del siglo XIX, el gobierno canadiense de la época, que veía a los pueblos originarios como “salvajes”, decidió separar a los niños indígenas de sus hogares en el norte del país, para educarlos bajo el cuidado de sacerdotes, la mayoría de la Iglesia católica.

Además del impacto psicológico y cultural que vivieron, los niños indígenas fueron objeto de violaciones, golpes, malos tratos y malnutrición, lo que le costó la vida a muchos de ellos, mientras otros fueron dados en adopción dentro y fuera del país.

El sistema de residencias escolares se prolongó por casi 100 años. El último establecimiento de ese tipo fue cerrado en 1996, dejando una comunidad indígena afectada que hoy enfrenta problemas de alcoholismo, drogadicción, suicidio y sobrepeso.

Se estima que alrededor de 150 mil niños indígenas fueron internados en estas escuelas administradas por sacerdotes y monjas. De ese total, unos 80 mil habrían sobrevivido a estos abusos.

A este capítulo de la historia canadiense los aborígenes lo llaman “genocidio cultural”.

En 2015 se integró una Comisión de la Verdad y la Reconciliación que presentó un reporte de 381 páginas con los testimonios de los sobrevivientes, que incluía una serie de demandas.

Una de las demandas planteadas por los indígenas es una disculpa pública por parte del Papa Francisco, misma que el primer ministro canadiense Justin Trudeau entregó personalmente al pontífice y que hasta ahora no se ha cumplido.

Otra de sus 94 demandas es instituir un día nacional para honrar a los indígenas separados de sus familias y recordar los abusos a los que fueron sometidos.

El gobierno de Justin Trudeau está realizando consultas con los grupos aborígenes canadienses (Primeras Naciones, Inuit, Métis) para establecer la fecha, que podría ser el 21 de junio, actual Día Nacional de los Pueblos Indígenas.

Otra fecha posible es el 30 de septiembre, que hasta hoy se conoce como el Día de la Playera Naranja, que simboliza la playera que llevaba uno de los niños que en septiembre de 1973 fue separado de su abuela para llevarlo a una de las residencias escolares.

El año pasado, en honor a la memoria de los indígenas afectados, el primer ministro Trudeau mandó cambiar el nombre de uno de los edificios públicos que llevaba el nombre de Hector-Louis Langevin, uno de los creadores de las residencias escolares.

El gobierno de Calgary, en Alberta, decidió también cambiar el nombre del puente Langevin a puente de la Reconciliación.

Hace unos días, a petición de los indígenas de Columbia Británica, el gobierno de izquierda de esa localidad decidió quitar una estatua de Sir John A. Macdonald, que fue el primer gobernante de Canadá y para quien los adultos indígenas eran unos “salvajes”, por lo que había que arrebatarles a sus hijos para educarlos.

El gobierno conservador de Ontario ofreció inmediatamente albergar la estatua y colocarla en algún lugar de esa provincia, pero las autoridades de Columbia Británica rechazaron la oferta al aclarar que se está discutiendo qué hacer con el monumento, que posiblemente acabará en un museo.