La economía de Brasil registró una caída del 0.9 por ciento en el segundo trimestre del año, según cálculos del Banco Central publicados este miércoles que confirman la débil actividad económica del gigante sudamericano.

Impactado por la incertidumbre en torno a las elecciones de octubre, así como por la crisis en Argentina y el desempleo generado durante la dura recesión de 2014 a 2016, Brasil sigue con sus sectores económicos al mínimo.

El indicador del Banco Central de este miércoles (llamado de IBC-Br y considerado provisional, pues los datos del Producto Interno Bruto oficiales los publica otra institución oficial en Brasil) señala, con todo, que en junio la economía creció 3.29 por ciento respecto al año anterior, dato superior al previsto por los analistas.

El segundo trimestre estuvo impactado por la dura huelga de camioneros de mayo pasado, que paralizó durante una decena de días varios sectores económicos del país, entre ellos la industria automotriz, ya que por falta de autopartes casi todas las fábricas tuvieron que ser paralizadas.

Datos del Ministerio de Hacienda brasileño indicaron que el impacto en la economía del paro habría llegado al 0.2 por ciento del PIB, es decir, unos cinco mil millones de dólares.