Medicamentos biocomparables son garantía de seguridad y eficacia

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades oncológicas, autoinmunes e inflamatorias, la farmacéutica estadunidense Pfizer fábrica desde hace 30 años productos...

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades oncológicas, autoinmunes e inflamatorias, la farmacéutica estadunidense Pfizer fábrica desde hace 30 años productos biológicos, y desde hace casi una década biosimilares o biocomparables.

De acuerdo con Isabella Grueso, directora de Asuntos Públicos para las Américas de la empresa, los medicamentos biosimilares, también conocidos como biocomparables, son lo más cercano a los biológicos, los cuales resultan menos accesibles para quienes los necesitan.

En charla con los medios, la doctora indicó que el portafolio de desarrollo de biosimilares o biocomparables de Pfizer es uno de los más grandes de este tipo a nivel mundial, de ahí la importancia de dar a conocer su existencia y sobre todo los beneficios para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Entre las estadísticas que proporcionó destaca el estar desarrollando en etapa intermedia medicamentos para enfermedades inflamatorias, oncológicas y de soporte clínico.

“Estamos comprometidos con mejorar la vida de los pacientes, por lo que los biosimilares pueden respaldar a los sistemas de salud, expandir las opciones de tratamiento y potencialmente reducir los costos sin comprometer la calidad, seguridad o eficiencia”, compartió durante su ponencia “Desencadenando la promesa de los biosimilares en Pfizer”.

En ese tenor, consideró que es necesario que farmacéuticas, médicos y pacientes, así como los representantes del sector salud público y privado, trabajen en conjunto para crear entornos en los que existan incentivos para su fabricación.

De hacer sinergia habría beneficios potenciales para las partes involucradas, pues habría mayor acceso, opciones de tratamiento expandidas, incremento en el uso de biológicos y ahorros económicos.

Con base en los estudios que Pfizer realiza, dijo que el costo entre un biológico y un biosimilar se diferencia entre un 15 y un 40 por ciento, de ahí que en Estados Unidos se estima que para el 2020 la utilización de biosimilares genere un ahorro de 20 millones de euros.

Isabella Grueso impatió su conferencia como parte de los trabajos del “Seminario sobre la importancia de los medicamentos biológicos y biosimilares en el tratamiento de artritis reumatoide”.

Según los últimos reportes de la farmacéutica estadunidense, hasta ahora 130 mil pacientes de 175 países han sido tratados con sus biosimilares, cuyos precios estimulan la competencia, beneficiando a pacientes, médicos y pagadores.

En el caso de la artritis reumatoide, Pfizer ya cuenta con medicamentos biocomparables que tienen como objetivo alcanzar la remisión de la enfermedad, que de ser diagnosticada a tiempo puede incluso salvar la vida de los pacientes, cuyos síntomas comunes son el dolor, la rigidez, hinchazón y dificultad para mover una articulación.