La crisis económica que padece Argentina desplomó la popularidad del presidente Mauricio Macri y complicó el escenario rumbo a los comicios del próximo año en los que buscará la reelección.

Según una encuesta de la consultora Synopsis, publicada en el portal del diario Clarín, el 33 por ciento de los argentinos tiene una “muy mala” imagen de Macri, mientras que para el 15.1 por ciento es solamente “mala”.

De esta manera, la imagen negativa del presidente suma 48.1 por ciento, en tanto que la positiva (“buena” y “muy buena”) apenas si alcanza el 32.3 por ciento.

El presidente tuvo su pico de popularidad en noviembre del año pasado, cuando alcanzó un 53 por ciento de aceptación, aunque desde que comenzó a gobernar en diciembre de 2015 los niveles fueron altos y oscilaron entre el 40 y el 45 por ciento.

Ahora, sin embargo, las valoraciones se invirtieron y son muchos más los que califican de manera negativa a Macri que quienes lo avalan y, sobre todo, confían en su gestión.

Las cifras son todavía más negativas si se evalúa al gobierno en general y no sólo al presidente, ya que el balance es negativo para el 50.7 de los consultados y positivo para el 28 por ciento.

A ello se suma la desconfianza, ya que el 49.6 por ciento cree que la situación económica será peor dentro de un año, justo cuando estén en marcha las campañas presidenciales, y únicamente el 25.3 por ciento espera que el escenario mejorará.

La crisis que enfrenta Argentina ya provocó una devaluación del 70 por ciento en lo que va del año, el desplome de las expectativas de crecimiento económico del 3.5 al 0.4 por ciento y el aumento de la inflación prevista del 15 al 30 por ciento.

En los ciudadanos tampoco cayó bien el préstamo de 50 mil millones de dólares que Macri le solicitó al Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que el organismo arrastra aquí un histórico desprestigio, además de que la medida no frenó las corridas cambiarias.

Los datos oficiales ya confirmaron que el país está padeciendo una recesión, por lo que, previsiblemente, en los meses siguientes habrá aumento de la pobreza y el desempleo.

Ello explica, en parte, que para el 38.7 por ciento de los argentinos la principal preocupación sea la inflación, y después, con un lejano 20.2 por ciento, la corrupción.