La división de poderes es crucial para que estos se limiten y moderen recíprocamente en un sano sistema de pesos y contrapesos, opinó la magistrada Janine Otálora, presidenta de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Entre los poderes “debe existir un equilibrio fundamental sin que pueda afirmarse la preeminencia de ninguno de ellos, ni rivalidad entre los mismos, sino ejercicio de funciones y atribuciones que se complementan y permiten la realización de los valores supremos del Estado democrático”, expresó.

Al participar en la inauguración de la IX Reunión Ordinaria del Sistema Nacional de Archivos Judiciales subrayó que, bajo ese esquema de equilibrios, la atribución principal del Poder Judicial de la Federación ha sido la de ser garante del derecho y del respeto a la Constitución.

“Esto es así, porque las cortes y los tribunales están llamados a proteger la legalidad y los derechos, imponiendo límites al ejercicio del poder y eliminando la posibilidad de alguna actuación arbitraria”, anotó.

De ahí el origen y justificación del control judicial, que no es más que el control sobre la constitucionalidad y la legalidad de las decisiones que expresan la voluntad política de los poderes Ejecutivo y Legislativo, añadió Otálora Malassis.

Al hacer uso de la palabra en el evento realizado en la Zona de Murales del edificio sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), recordó que a partir de la reforma constitucional de 1996 la justicia electoral fue vinculada enteramente al Poder Judicial federal, surgiendo así el Tribunal Electoral.

Desde entonces, abundó la magistrada, le corresponde al TEPJF contribuir a construir y a consolidar la democracia en nuestro país y pacificar la lucha por el poder entre partidos, grupos y actores políticos.

En este sentido, la magistrada presidenta señaló que las sentencias del tribunal electoral contribuyen a la defensa de los derechos político-electorales de las y los ciudadanos, y consolidan a la democracia como el patrimonio de los presentes y de las futuras generaciones.

“Por lo que por su valor jurídico nuestras sentencias son conservadas en nuestro sistema de archivos conforme a la normatividad vigente”, puntualizó ante el ministro presidente de la Suprema Corte, Luis María Aguilar Morales.