Alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Morelos, desarrolló un proceso para detectar contaminantes, como plomo, mercurio, cadmio y bario, en el agua, en el sitio donde surgen y en tiempo real.

De acuerdo con un comunicado, el proceso se generó a partir de la combinación de dos procesos ya conocidos: uno óptico y otro acústico.

Al respecto, Víctor Ulises Lev Contreras Loera, investigador del Instituto de Ciencias Físicas (ICF) campus Cuernavaca, demostró en un experimento que el uso de ondas acústicas sirve para levitar gotas de agua en el aire y mejorar la detección de los contaminantes que contienen.

A partir de esas muestras, aplica la espectroscopía de ruptura inducida por láser (LIBS por sus siglas en inglés), una técnica óptica capaz de registrar simultáneamente varios elementos de la tabla periódica, pues todos ellos emiten luz.

“Lo novedoso es tener, por un lado, la técnica de LIBS y, por otro, la de levitar, que se conoce desde hace tiempo. Nosotros juntamos las dos para analizar el agua”, afirmó Contreras.

Su procedimiento, publicado en mayo pasado en la revista Optics Letters, podría ayudar a desarrollar instrumentos que monitoreen contaminantes en el sitio, de una forma más sencilla que con las actuales pruebas, que requieren tomar muestras para su posterior análisis en laboratorio.

“Podría utilizarse por las industrias agrícola, farmacéutica y de purificación de agua para monitorear el líquido en busca de contaminantes. Lo ideal sería aplicarla en México con los graves problemas de contaminación que tenemos”, subrayó.

La técnica LIBS enfoca una emisión de láser pulsado de alta energía en una muestra (en este caso una gota de agua contaminada), que vaporiza el material y genera un plasma.

La luz emitida por el plasma contiene datos de la composición atómica de la materia, debido a que todos los elementos de la tabla periódica emanan luz cuando son excitados. Así se pueden identificar los componentes químicos de la muestra mediante el análisis de la luz.

El interés principal del proyecto es monitorear contaminantes en aguas residuales y para la agricultura. Actualmente, Contreras ha iniciado el trámite de patente y tras la publicación internacional, hay una empresa española interesada en la transferencia tecnológica.