La pérdida del sentido auditivo es un problema de salud que si se detecta en los primeros seis meses de vida, las niños pueden desarrollar las mismas capacidades de lenguaje que sus compañeros normoyentes.

La detección oportuna es determinante y lo ideal es que a todos los recién nacidos se les aplique un procedimiento sencillo y rápido, una prueba denominada Tamiz Auditivo Neonatal e Intervención Temprana (TANIT) que no causa dolor ni molestia.

Es prueba se realiza con Equipos de Emisiones Otoacústicas, o bien, con equipos de Potenciales Evocados Auditivos Automatizados que registran si existe disminución auditiva.

No obstante y aún cuando la Secretaría de Salud cuenta con un programa específico para aplicar la prueba, no existe obligatoriedad y no se aplica en todos los niños.

Gonzalo Corvera, quien imparte el curso de Otología y Neurotología en el Posgrado de Alta Especialidad de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destacó la importancia de identificar problemas auditivos en los recién nacidos.

Lo ideal es que a todos los recién nacidos se les haga una prueba auditiva, y las tres más útiles en bebés son la impedanciometría o otoemisiones acústicas, pero el especialista hizo recomendaciones a los padres de familia que pueden ayudar a identificar problemas.

Se debe sospechar, dijo en entrevista con Notimex, de un problema auditivo en un bebé que al mes de edad no interrumpe su actividad espontánea ante un sonido.

Lo anterior se refiere a que si a los dos meses el bebé no parece escuchar a quien le habla; que a los tres meses no voltea a ver a quien le habla, que a los cuatro no cambia de actitud segùn los tonos de voz; que a los cinco meses no responde a su nombre; que a los seis no reconoce palabras como "adiós", "papá" y "mamá".

“En general cualquier infante que parece no estar aprendiendo a hablar al ritmo de otros bebés de su edad, debe ser evaluado por posible pérdida de audición”, afirmó el especialista con posgrado en cirugía del oído.

Mencionó que de no recibir atención los niños, su desarrollo se ve limitado. “se les dificulta enormemente el interactuar y aprender del medio ambiente, y su comprensión queda tan restringida, que en diversas ocasiones será nula”, apuntó.

Informó que la Asociación Mexicana para la Audición “Ayúdanos a Oír” cuenta con el Programa “6 meses, 6 años”, mediante el cual, buscan detectar los problemas en el sentido auditivo antes de los seis meses.

Según la Secretaría de Salud (SSA), se considera que entre dos y tres niños de cada mil nacen con pérdida auditiva de severa a profunda, en tanto que, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que alrededor del 60 por ciento de las pérdidas de audición en la niñez se podrían evitar con medidas de prevención.

La SSA destaca en su portal, que el diagnóstico positivo a hipoacusia o sordera, es necesario iniciar con el tratamiento, el cual, consiste en terapia auditivo-verbal; y en caso de requerirse, se proporcionan aparatos llamados implante coclear, con el fin de evitar trastornos en el lenguaje y favorecer un desarrollo adecuado del niño, incorporándolo a las actividades habituales.

Otras causas que producen sordera y pérdida auditiva son los factores hereditarios, infecciones congénitas, edad avanzada, uso de medicamentos ototóxicos y enfermedades infecciosas (meningitis, rubéola), entre otras.