En medio del dolor por la pérdida de seres queridos y de sus hogares, los niños sobrevivientes de la erupción del volcán de Fuego tendrán la oportunidad de sonreír en el parque infantil inaugurado en el mayor albergue para damnificados.

Autoridades del albergue Papa Francisco y empresarios inauguraron el sitio recreativo, levantado frente una gran carpa y filas de los módulos de madera que sirven de hogar temporal a cientos de damnificados por la explosión ocurrida la tarde del 3 de junio.

El albergue se abrió en la finca La Industria, ubicada en la capital del sureño departamento de Escuintla, a unos 65 kilómetros de la capital, donde se construyen los módulos de madera denominados Albergues de Transición Unifamiliares (ATU).

Según datos oficiales, hasta el miércoles se habían trasladado al albergue de La Industria alrededor de un centenar de familias, a quienes se asignó un módulo para vivir. En el lugar se han construido 144 de 576 módulos o viviendas de transición.

El gobierno guatemalteco puso en marcha el proyecto de los ATU, mientras construye en la finca La Industria una urbanización de unas mil viviendas que resolverán “de manera definitiva” el problema de vivienda de igual número de familias damnificadas.

El parque infantil “B-Happy” fue diseñado con base en neumáticos de desecho, que fueron reciclados y modificados para convertirlos en “jardineras” y artefactos que sirvan al solaz y esparcimiento de los pequeños.

La colorida instalación adorna y disipa en alguna medida el sentimiento de desamparo que domina en el extenso albergue levantado en la finca La Industria, municipio de Escuintla.

Los “niños del volcán”, como son llamados los sobrevivientes y mudos testigos de la tragedia que enlutó a Guatemala, sin perder tiempo montaron a los juegos, como la resbaladilla y columpios, y dieron rienda suelta a la alegría.

“Los niños necesitan jugar, divertirse, no es bueno que se encierren en las penas que embargan a los adultos”, dijo a Notimex la hermana Teresa Alfaro, responsable de Salud del albergue Papa Francisco, administrado por Caritas, organización católica de beneficencia.

Aseveró que se debe pensar en los niños, “buscar la forma de que se diviertan y se entretengan en medio de tanto desastre. Es bueno que tengan ellos un espacio para jugar. Un niño que no juega, que no se divierte, no es un niño sano”.

“Sobre todo pensamos en la salud mental de los niños y en su bienestar. Esto (los juegos) ayuda para que los niños empiecen a hacer su vida normal”, enfatizó.

La religiosa opinó “que los niños tienen esa capacidad de adaptarse a cualquier lugar y a cualquier situación. En medio de una tragedia, ellos lo asimilan y les cuesta menos trabajo que a los adultos superar la pena”.

En este sentido, estimó que, a dos meses de la crisis y el luto causado por la erupción, “hay niños que se acuerdan de todo lo que pasó, del material que expulsaba el volcán y de cómo los evacuaron. Lo platican, pero ya no como un susto que vivieron sino a manera de asombro”.

En el albergue administrado por Caritas viven, según datos de la presente semana, 110 familias, de entre tres y cinco miembros cada una. De esta población, al menos un centenar son menores.

El gobierno, en el más reciente balance, estableció que la erupción causó 165 fallecidos y 260 desaparecidos, mientras que dos mil 851 personas permanecen en 15 albergues oficiales. La más violenta explosión del volcán de Fuego en casi medio siglo afectó a más de 1.7 millones de personas.

La religiosa agradeció la iniciativa del parque infantil que “alegra a la comunidad” y reconoció la solidaridad de las empresas –la multinacional Bridgestone y la guatemalteca Llanresa-, que donaron el parque para los niños que habitan el albergue.

El gerente para Centroamérica y el Caribe de la fábrica de neumáticos, Carlos Salas, dijo a Notimex que con la iniciativa se busca ayudar a las familias y contribuir a que los niños, en la medida de lo posible, “retomen su vida normal”.

Dijo que además de la solidaridad, la acción también ayuda al ambiente al reciclar y dar buen uso a los neumáticos de desecho. El parque infantil “B-Happy”, es el sexto de su tipo construido en Guatemala.

El ejecutivo dijo que desde 2012 Bridgestone, con sede regional en Costa Rica, ha construido un total de 37 parques infantiles en ese país, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, que benefician a unos 50 mil niños y permitió la reutilización ecológica de cerca de tres mil llantas de desecho.