Dejar la carrera de Medicina para dedicarse por completo a la actuación es algo que le llena de satisfacción a la actriz Verónica Langer, quien este mes estrenará dos proyectos televisivos: “La casa de las flores” y la segunda temporada de “Rosario Tijeras”.

En entrevista con Notimex platicó que le gusta que en ambas series interpreta a mujeres con una personalidad totalmente diferente, algo que la enriquece y la retó actoralmente.

“Lo curioso es que los dos programas se grabaron en momentos distintos, pero se van a estrenar muy pegados; a mí me gusta mucho mi trabajo y en todos hay bastantes motivos de satisfacción, en los dos son casos que nunca había hecho”, declaró.

Aunque no pudo dar detalles de su integración a la teleserie “Rosario Tijeras”, informó que será “Aurora”, una señora de mucho carácter, con una historia de acción intensa.

Mientras que en el otro, que se estrenará este viernes en la plataforma de streaming Netflix, será una persona moralista, criticona; una vecina molesta. Dijo que le gustó compartir créditos por primera vez con Verónica Castro, “es muy linda, accesible, muy buena persona, con belleza que no está a discusión”.

Acerca de “La casa de las flores”, consideró que es una propuesta novedosa, con un lenguaje divertido y personajes interesantes, que harán que brote comedia y la gente se entretenga y se identifique.

Esta es la primera vez que trabaja con el cineasta Manolo Caro, a quien describió como un director con gran sentido del humor e inteligente, con un gran talento y mucha experiencia, que sabe lo que quiere.

“Es muy puntual en lo que le pide a los actores, también generoso, con mucha creatividad; yo hice un 'casting', me quedé con este papel que es divertido involuntariamente, por que es una mujer rígida e hipócrita ”, dijo.

Por otro lado, opinó que este es un momento interesante por el que pasa la televisión, en el que hay muchas oportunidades en la pantalla chica y grande, porque se han abierto las puertas con más producciones y casas productoras diferentes con puntos de vista variados.

“Hay todo tipo de historias, de acción, de amor, comedias, hay verdaderamente mucha variedad, están las famosas bioseries, creo que eso es bueno, porque los actores tenemos más opciones de trabajo”, aseveró.

Asimismo está consciente de que como espectadores hay miles de opciones para ver, por lo que no es tan fácil atrapar la atención de la gente, por tanta competencia que hay en la televisión.

Razón por la que no tiene más que hacer el trabajo con la mejor calidad y usando historias interesantes para que el público siga cautivo.

“Antes la gente prendía la tele, con dos o tres canales que podía ver y ya no había de más, pero bueno, ahora sí hay muchas plataformas”, señaló la actriz, a quien le gusta hacer papeles villanos.

En fecha reciente Verónica Langer estuvo como jurado en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF, por sus siglas en inglés), una experiencia que le fascinó pues además unificó criterios con expertos en el Séptimo Arte de otros países y le pareció algo enriquecedor.

“Tuvimos que poner en la balanza todos los diferentes aspectos de cada una de las películas, las actuaciones, foto, dirección, etcétera”.

Además ha hecho otras actividades que le han permitido ver mucho cine de otros países, estar con gente de otras nacionalidades y compañeros mexicanos.

“Habitualmente no tenemos la oportunidad de ver cine de lugares más lejanos; vi cine de Paraguay, de Irán, Filipinas, cine que realmente es difícil que nos llegue o hay que estar muy al pendiente de lo que pasa en la Cineteca Nacional para pescar ciertas películas.

“A veces no accedemos a ellas y creo que para eso sirven los festivales, para tener una visión más general, no tan limitada”, opinó la artista, quien afirmó que hoy en día hay un cine mexicano con mucha calidad y variedad, algo que es evidente.

Sin embargo, el punto de análisis cae en la distribución, pues de 150 largometrajes que se hacen al año, se ven muy pocos, por lo que cree que es fundamental que se cambie esta situación, para que exista más equidad en cuestión de cine comercial.

“Se podrían encontrar otros circuitos o maneras de llegarle a la gente, porque al final es el cine el que habla de nosotros y es una pena que se invierta tanto dinero, que haya mucho talento y que las personas no tengan la oportunidad de disfrutar, pues lo hacemos para ellos, no para nuestros cuates”.

Langer, quien es originaria de Argentina, tiene aproximadamente 40 años de trayectoria en la actuación, profesión que le nació estando en el cuarto año de la carrera de Medicina, en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En su familia no había antecedentes de que alguien haya estudiado algo artístico, pues todos eran doctores o con alguna profesión más tradicional.

“De pronto, me empezó a surgir el gusanito, quería hacer teatro, por lo que tomé clases más amateur, hasta que decidí dedicarme por completo a la actuación”, comentó.

“Nunca me arrepentí la verdad, sigo teniendo un poco de espíritu de aquello, pero realmente no era lo mío”, concluyó Langer, quien exhorta a todos los actores a no perder la paciencia, ya que es una carrera de mucha perseverancia.