Con motivo de la magna exposición “Tesoros de la Hispanic Society of America” se presentó el catálogo de esa muestra a cargo de historiadores de arte.

Durante la presentación en la Sala Internacional del Palacio de Bellas Artes, que incluyó la proyección de imágenes de la exposición inaugurada el 29 de junio, Alberto Soto Cortés, historiador de arte, planteó que una exposición no adquiere tal carácter únicamente a través de la exhibición de obras.

En tal sentido, expuso que apoyados por elementos museográficos, las llamadas actividades de significación como los foros, coloquios y esa presentación, así como algunas otras que se derivan, como la visión de un catálogo, son las que construyen y dan sentido a la exposición.

El especialista enfatizó que las más de 400 páginas que conforman el catálogo de la exposición constituyen un instrumento que permite entender las razones de una colección, pero primordialmente el valor que tiene que una parte de la colección sea llevada a un espacio como el Palacio de Bellas Artes.

“Actualmente los catálogos pueden ser vistos como la memoria de la exposición e incluso en algunas ocasiones se consideran prescindibles cuando se piensa que el objetivo primordial es lograr la apertura de una muestra, una vez cubiertos los costos de transporte, seguros y conservación”, explicó Soto Cortés.

Aseveró que un catálogo resulta fundamental para mantener la vigencia del diálogo establecido por la exposición a lo largo del tiempo, pues mientras las colecciones vuelven a su lugar cada ejemplar impreso se mantiene como una muestra permanente que puede ser visitada o revisitada.

En su oportunidad Rogelio Ruiz Gomar, historiador de arte, mencionó ante el público que llenó la sala que lo que “nos congrega este día fue el catálogo preparado para acompañar la exposición montada en México”.

Explicó que el libro fue publicado en España bajo el auspicio de la Secretaría de Cultura federal y es producto de la colaboración entre el Museo del Palacio de Bellas Artes y la Hispanic Society of America, con sede en Nueva York.

Subrayó que se trata de una pulcra edición, que estuvo a cargo de Mitchell Codding, director ejecutivo y presidente de la Hispanic Society of America, y que junto con Miguel Fernández Félix, director del Palacio de Bellas Artes, fueron los encargados de coordinar tanto el proyecto editorial como el museístico.

El catálogo contiene textos de Codding, Luis Javier Cuesta Hernández y Jorge Juanes escritos para la ocasión en los que se exponen las características de la colección y la pertinencia e importancia de su exhibición ahora en México.

La exposición, que permanecerá hasta el 23 de septiembre, reúne importantes manuscritos, documentos históricos, mapas, cerámicas, artes decorativas, esculturas y pinturas distribuidas en cinco salas del recinto.

Son piezas que datan del periodo de la España Antigua (2400-1900 a.C.) hasta obras del siglo XX, en un recorrido de más de cuatro mil años de arte e historia reunidos en un solo lugar.

El recorrido cronológico comienza con una serie de esculturas y textiles de la época antigua o romana con influencias de la cultura celta y muestras del esplendor de la cultura árabe; alfarería y cerámica mudéjar, orfebrería bizantina, documentos y vestimentas judías, entre otras.

En la Sala Nacional destaca el esplendor alcanzado por el arte español. Ahí el público se encontrará y maravillará con obras maestras de artistas plásticos como Francisco de Goya y Lucientes, Diego Velázquez, El Greco, Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo y Joaquín Sorolla.