Estados Unidos reimpondrá sanciones económicas contra Iran a partir del primer minuto de este martes como parte de la política de máxima presión del presidente Donald Trump, tras su decisión este año de sacar a su país del acuerdo nuclear con esa nación.

Las sanciones serán implementadas de manera gradual, comenzando con la prohibición para que Irán pueda realizar transacciones financieras utilizando notas bancarias en dólares, comercio en oro y metales preciosos, así como prohibiciones sobre el sector automotriz iraní, entre otros.

Estados Unidos prohibirá además la compra de parte de Irán de aviones comerciales y cerrará su mercado a las exportaciones de alfombras y tapetes, así como de algunos alimentos provenientes de esa nación.

En la ronda final de estas sanciones a partir del 4 de noviembre próximo, Estados Unidos impondrá penas sobre las exportaciones iraníes de petrolero y prohibirá transacciones con el Banco Central de Irán, y sobre sus operaciones marítimas.

“Tenemos la intención de cortar el acceso del régimen a recursos que ellos han utilizado de manera sistemática para financiar el terrorismo, la proliferación de armas y amenazar la paz y la estabilidad en la región”, dijo a periodistas una alta funcionaria de la administración bajo reserva de anonimato.

En una teleconferencia de prensa, otros funcionarios del gobierno insistieron en que el objetivo de poner las sanciones en pie es para forzar al gobierno de Irán a modificar su actitud y no a promover un cambio de régimen.

También se deslindaron del impacto que las sanciones tendrán sobre la población civil, y dijeron que la responsabilidad será del régimen iraní, argumentando que estas son consecuencia de su política regional.

Aunque las sanciones apuntan a tener un mayor impacto que las que Estados Unidos mantenía antes del acuerdo nuclear del 2015, su efectividad estará determinada por el acompañamiento que tengan por parte de otros países.

Al respecto, otro funcionario dio a conocer que funcionarios del Departamento del Tesoro han visitado una veintena de países para coordinar la imposición de estas sanciones, incluyendo China, aunque no precisaron cuantos de estos han aceptado respaldarlas o el contenido de sus conversaciones.

En anticipación con la reactivación de estas sanciones, la Unión Europea actualizó este lunes un estatuto para proteger a compañías europeas que hacen negocios en Irán de la posibilidad de ser sancionadas por Estados Unidos.

Los funcionarios aseguraron que hasta ahora, más de un centenar de firmas extranjeras han abandonado Irán, a fin de evitar verse afectadas por las sanciones, sin ofrecer detalles al respecto.

En mayo pasado, Trump anunció el retiro de Estados Unidos del acuerdo, conocido oficialmente como Plan Amplio de Acción Conjunto, o JCPOA, suscrito en el 2015 entre Irán y el grupo conocido como P5+1 compuesto además por China, Francia, Rusia, Alemania y la Unión Europea.

El acuerdo dio como resultado que la administración de Barack Obama levantara las sanciones que pesaban sobre Irán debido a su programa nuclear, además de liberar miles de millones de dólares propiedad de ese gobierno que se mantenían congelados.

La semana pasada el mandatario estadunidense dijo estar dispuesto a reunirse sin condiciones previas con el presidente iraní Hasan Rohani en busca de negociar un nuevo acuerdo, y aunque los funcionarios reiteraron hoy el ofrecimiento, Teherán no ha mostrado interés alguno al respecto.