Familias regalan alimentos y bebidas a peregrinos

Las calles aledañas a la Basílica de Guadalupe fueron escenario de innumerables actos de fe y misericordia, donde familias regalaron alimentos y agua a los peregrinos.Algunas altruistas llevan años...

Las calles aledañas a la Basílica de Guadalupe fueron escenario de innumerables actos de fe y misericordia, donde familias regalaron alimentos y agua a los peregrinos.

Algunas altruistas llevan años entregando comida y bebidas a los feligreses que se vuelcan al templo Mariano, la mayoría sólo lo hace como un acto de fe, agradecer a la virgen que el año fue próspero en todos los sentidos y otros para pagar una "manda".

Es el caso del comerciante Roberto Édgar Reyes Soto, quien en la calzada de Los Misterios obsequió a peregrinos más de una tonelada de naranjas e incluso llevó a sus empleados para repartir frutas, pues refiere que hace un año fue operado de la vesícula y estuvo a punto de morir.

"Le prometí a la virgen que si salía bien de la operación, traería fruta a los peregrinos durante tres años el día de su fiesta y aquí estoy con mi esposa Ana San Agustín y mis muchachos", comentó.

Desde una camioneta de carga que estacionó a un costado de la Basílica, proveniente de Ecatepec, estado de México, regaló su producto y bendecía a la gente que lo recibía.

La familia Silva, se dio a la tarea de llevar 200 bolsas con galletas, jugo, fruta y dulces. En su automóvil transportó los alimentos, que la familia empacó y repartió, en lo que se ha convertido en una tradición familiar desde hace seis años.

En la calzada de Guadalupe, las familias Martínez Loyola, Martínez Calvo y Rodríguez Ornelas, regalaron dos mil tacos de canasta y mil de guisado, así como 200 litros de aguas de sabores.

"Lo hacemos cada año desde hace 12 años, algunos nos hemos incorporado porque quien comenzó todo fue la familia Martínez y ahora cada vez somos más los que nos ponemos de acuerdo para cooperar y traer esta comida a los peregrinos", explicó Celso Rodriguez.

Dos largas filas se formaron para degustar de los tacos de canasta y de guisado que ofrecieron estas tres familias, que de forma altruista llevan su producto en una combi en la que le colocaron un improvisado letrero que decía "Comida Gratis".

La familia De Dios ofreció mil botellas de agua que en unos cuantos minutos lograron repartir ante la gran cantidad de feligreses que accedían al santuario Guadalupano por el Puente Papal.

Estos actos con los peregrinos se multiplicaron en todos los accesos al templo Mariano, donde muchos altruistas anónimos repartieron toda clase de alimentos como tamales, café, atole, tortas, tacos y dulces, entre otros, en agradecimiento a la virgen de Guadalupe.