Unión Europea estudia intervenir en fronteras problemáticas

La Unión Europea podría decidir la próxima semana dotarse de un cuerpo de guarda costas y de fronteras con poderes para intervenir en los confines externos de un país miembro en momentos de crisis a...

La Unión Europea podría decidir la próxima semana dotarse de un cuerpo de guarda costas y de fronteras con poderes para intervenir en los confines externos de un país miembro en momentos de crisis a petición de Bruselas.

La idea forma parte de un nuevo plan para atajar la crisis migratoria que será presentado por la Comisión Europea (CE) el 15 de diciembre y discutido por los jefes de Estado y de gobierno de los Veintiocho dos días después.

Está inspirada en las exigencias expuestas por Francia y Alemania en una carta conjunta enviada a Bruselas después de los atentados terroristas de París, el 13 de noviembre, que dejaron en evidencia la deficiencia en el control de las fronteras europeas.

Investigaciones preliminares indican que varios de los autores del múltiple ataque viajaron repetidas veces entre la UE y Siria sin ser detectados, aunque eran objeto de mandatos internacionales de detención.

Y al menos dos de los terroristas que se inmolaron en la capital francesa habrían entrado en Europa haciéndose pasar por refugiados sirios.

Muchos países reprochan a Grecia la porosidad de su frontera marítima con Turquía y su resistencia en solicitar la ayuda de la agencia europea de control de fronteras (Frontex).

El gobierno heleno sólo accionó Frontex la pasada semana, más de seis meses después del inicio de la crisis migratoria y después de la amenaza de sus socios de suspender el país del espacio Schengen de libre circulación.

"En circunstancias excepcionales, Frontex debería poder tomar la iniciativa de desplegar, bajo su propia responsabilidad, equipos de intervención rápida a las fronteras", escribieron los ministros del Interior francés, Bernard Cazeneuve, y alemán, Thomas de Maizière.

Es lo que prevé la propuesta de la CE, aunque "bajo determinadas condiciones muy estrictas", de acuerdo con una fuente comunitaria.

El despliegue del nuevo cuerpo de guarda costas y de fronteras podría ser accionado por Bruselas cuando identifique "una deficiencia grave y persistente" en los controles aplicados en un determinado país.

Ello se aplicaría a todos los países miembros del espacio Schengen, incluyendo a Noruega, Islandia y Suiza, que no forman parte de la UE.

A día de hoy, la labor de Frontex se limita a la coordinación de los controles en las fronteras externas del espacio Schengen y depende de la solicitud del país que necesite ayuda.

La agencia, basada en Varsovia (Polonia), también depende de los funcionarios y equipos enviados por las capitales europeas en carácter voluntario, que suelen llegar en números inferiores a las necesidades reales.

Para su nuevo rol, Frontex ganaría un equipo propio de entre mil y dos mil efectivos, capaz de movilizarse en hasta tres días.

Pese la presión de Francia y Alemania y el respaldo de países afectados por la ola migratoria, como Suecia, Finlandia y Hungría, no está seguro que el plan salga del papel.

Para ello, será necesario el acuerdo de todos los Veintiocho.

No obstante, los países sujetos a la intervención de Frontex - principalmente Grecia, Italia, España, Malta y Chipre - se resisten a ceder parte de su soberanía a Bruselas.