Unos 20 mil aficionados celebraron en el Zócalo, donde hicieron de la declaratoria de la Lucha Libre Mexicana como Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México una fiesta de cultura popular.

Rudos y técnicos de diferentes estados de la República Mexicana como “Ponzoña Negra”, “Efecto”, “Baby Star”, “Diosa Maya”, “Mr. Harry”, “Chicoché”, “Mini Mosco de la Merced”, “Princesa Mohicana”, “Saurón”, “Felino de la Muerte”, “Ángel Cósmico”, entre muchos otros, se dieron cita en el primer cuadro de la capital del país.

El gobierno capitalino señaló en un comunicado que ellos formaron parte de la celebración por el reconocimiento a una de las expresiones más importantes de la cultura popular mexicana.

En la primera lucha de la mañana se enfrentaron el bando técnico de “La Parka” y el “Pagano” contra los rudos “Averno” y “Chessman”, quienes desfilaron en la alfombra rosa para llegar al cuadrilátero y ser recibidos por la afición que se dio cita desde muy temprano para ver a sus luchadores favoritos.

La lucha comenzó con llaves y golpes mayormente de “Chessman” contra "La Parka” y la gente pedía a gritos a su compañero “Pagano” para que se metiera en la pelea, porque “Averno” no respetaba las reglas del ring y aplicaba castigos a “La Parka” para debilitarlo.

Al ver a su compañero sufrir contra sus rivales, “Pagano” decidió romper las reglas por darse cuenta que la batalla no era justa y el réferi no era escuchado.

Una mujer gritaba molesta: "¡No es justo montoneros, dejen luchar limpio a mi Parka!" Cuando un aficionado le respondió de la misma forma: "¡No son montoneros, es para que no se cansen, que no sean chillones, ni aguantan nada!"

De esta batalla salió victorioso el bando de los técnicos, dando inicio a la jornada en la que se enfrentaron 144 luchadores.

Las peleas estuvieron acompañadas de manera alterna con una carpa dedicada especialmente para niños, en donde colocaron un enlonado infantil que funcionaba como espacio de aprendizaje deportivo.

Ahí los luchadores daban muestra de las técnicas de caída y pelea que deben tener para enfrentarse en el arte de la lucha contra sus rivales, reiterando que se trata de un deporte que requiere disciplina y compromiso.

Una de las luchas que más fascinación causó fue la conformada por “Hijo del Fantasma”, “Bengala” y “Argenis” contra el “Texano Jr.”, “Parka Negra” y “Dave The Clown”, quienes contaban con la presencia del ídolo “El Fantasma”, luchador que se ha ganado el cariño y el apoyo de la afición.

No faltaron los niños que apoyaban al bando rudo y gritaban efusivamente: "¡Tú puedes 'Texano', tú puedes, yo sé que tu puedes!

Como fondo musical en cada pelea los asistentes podían “echarse un bailongo” con los diferente grupos de sonideros participantes como el “Pachanguero”, “Cherokee”, “Danny Boy”, “Simio Loco”, entre otros que se presentaron durante la jornada de cultura popular y que alegraron aún más la tarde.

Mientras tanto, en el cuadrilátero se armaban las campales en las que rudos y técnicos tenían que pelear por igual para que sólo uno de los bandos saliera victorioso, causando el furor de los fanáticos que gritaban: ¡rudos, rudos, rudos! y a quienes les respondían los del otro bando: ¡técnicos, técnicos, técnicos!