El gobierno de España pidió hoy que se lleve a cabo una investigación de todas las muertes ocurridas en las protestas y demás sucesos derivados en las manifestaciones en Nicaragua, desde el 18 de abril pasado, y condenó la violencia reciente en ese país centroamericano.

En rueda de prensa, posterior a la reunión semanal del Consejo de Ministros, la portavoz del gobierno español, Isabel Celaá, expresó en una breve declaración que se condenan “todos los graves sucesos violentos ocurridos en Nicaragua”, en los últimos meses.

Destacó “la necesidad de que se respeten los derechos de reunión, manifestación y libertad de expresión”, además que se investiguen las muertes reportadas en las protestas desde el 18 de abril pasado a la fecha.

Sostuvo que España apoya el diálogo, por lo que “se valora positivamente la declaración del Sistema de Integración Centroamericana” para abrir un proceso interno dialogado.

Las manifestaciones en Nicaragua comenzaron el 18 de abril pasado en contra de las reformas al sistema del seguro social realizadas por el gobierno del presidente Daniel Ortega. Hasta la fecha se han registrado unos 300 muertos y más de mil heridos, en su mayoría civiles, por la represión de la policía y paramilitares.