El expresidente del gobierno español, Mariano Rajoy, afirmó hoy que debió dejar el poder debido a que “se formó una confabulación de perdedores e independentistas sin más proyecto que acabar con el gobierno del Partido Popular”.

El exmandatario (2011-2018) dio su último discurso como presidente del PP ante el XIX Congreso del partido, que mañana sábado eligirá a un sucesor, entre la exvicepresidenta del gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, y el ex responsable de Comunicación, Pablo Casado.

Ante los principales dirigentes y representantes del PP, muchos de ellos exministros de su gobierno, ofreció su primera versión de cómo mediante una moción de censura en el Congreso de los Diputados el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) accedió al gobierno.

Recalcó que ya no gobierna porque “la izquierda y la extrema izquierda tenían urgencia en interrumpir una labor cuyos éxitos eran cada vez más inquietantes para sus intereses”.

“Aprovechando las oportunidades que ofrece la Ley para cuando hay algo que censurar, se forjó, no una alianza, sino una confabulación de perdedores e independentistas, sin más afán, una coalición sin más proyecto y sin más propósito compartido que acabar con el gobierno del Partido Popular”, dijo.

“Se han colado por la puerta de atrás, y se comprende, porque los electores le han prohibido una y otra vez la entrada por la puerta delantera. Han tenido que colarse por la de atrás”, expresó.

En su mensaje, defendió la actuación el año pasado de la crisis política por la declaración de independencia en Cataluña, y aseguró que ello muestra que “la democracia española puede defenderse con el arma más democrática y contundente que existe que se llama: la Ley”.

Rajoy subrayó que también se limitó a la aplicación de la ley en el caso del final de la organización separatista Patria Vasca y Libertad (ETA), a la que se derrotó “sin atajos y a cambio de nada”.

Aprovechó la ocasión para defender su gestión económica y social, principalmente tras la crisis económica, por lo que sostuvo que dejó un país mejor del que encontró cuando accedió al gobierno.

El ex jefe de gobierno reivindicó también el papel de la política, de la indicó que “es una tarea noble, y además imprescindible, y por mal vista que esté por algunos, y por ingrata que parezca a veces, es la mejor oportunidad que se nos brinda para ser útiles a los demás”.

“No puede ser un buen político quien no es capaz de ser impopular, porque no siempre se comprenden las decisiones del gobierno o, aunque se comprendan los sacrificios no gustan. Buscar el aplauso a toda costa es incompatible con la búsqueda del bien común”, señaló.

Abundó que “la política que más bienestar aporta a los ciudadanos no se construye con fotos, con publicidad o con gesticulaciones populistas, se construye con trabajo, con responsabilidad, con prudencia y también con voluntad de concordia”.

En su despedida, Rajoy manifestó: “me aparto, pero no me voy”, a la vez que aseguró que será leal a la formación en la que ha trabajado más de media vida.

El Congreso del PP elegirá el sábado entre Sáenz de Santamaría y Casado al sustituto de Rajoy, después de que a inicios de julio 58 mil 305 militantes votaran entre seis aspirantes y dejando a ellos dos en la segunda fase de elección interna.

El turno es para los tres mil 134 compromisarios (delegados) que están reunidos en este Congreso y definirán el rumbo de la formación conservadora.