Manifestantes efectuaron un cierre simbólico de la embajada de Nicaragua en protesta por la situación de violencia que atraviesa dicha nación, así como para recordar los 39 años del triunfo de la Revolución Sandinista.

Con pancartas a las afueras del lugar, los asistentes se pronunciaron contra los actos violencia que se viven en ese país y contra Daniel Ortega, actual presidente, así como Rosario Murillo, vicepresidenta y esposa del mandatario.

"Denunciamos el asesinato de más de 300 personas, de cientos de heridas y las más de 400 presas, así como otras graves violaciones a derechos por la vía de la criminalización de la protesta social, las desapariciones, las agresiones sexuales y las violaciones a la libertad de expresión", señaló Martha Juárez, de la organización Ciudad de Mujeres.

Las protestas por la actual gestión de Ortega iniciaron en Nicaragua el 18 de abril pasado por un conjunto de reformas en materia de seguridad social, además de su permanencia en el poder durante 11 años.