El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, encabezó esta tarde el acto central por el 39 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista y, en su discurso, lanzó duras críticas a quienes se han manifestado contra su gobierno en los últimos meses.

Ante miles de simpatizantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el mandatario acusó de violentos a los manifestantes que exigen su renuncia y los responsabilizó de la crisis que vive el país, con alrededor de 300 personas fallecidas y más de mil heridos.

Ortega, de 72 años y líder de la revolución que triunfó en 1979, denunció que los obispos nicaragüenses forman parte de un intento de golpe de Estado en su contra, pero aseguró que no lograrán su objetivo.

En su discurso, el mandatario aseguró también que el intento golpista es financiado desde el extranjero y ejecutado por grupos internos. Asimismo, dijo que las protestas no son pacíficas, sino armadas.

"Yo pensaba que (los obispos) eran mediadores, pero no, estaban comprometidos con los golpistas, eran parte del plan de los golpistas", afirmó Ortega, al referirse a una reunión que tuvo con los representantes de la Iglesia católica en junio pasado.

"Me duele decir esto porque les tengo aprecio y respeto a los obispos, soy católico... pero desgraciadamente no acaban de comprender que una mediación es para sentar a las dos partes", abundó.

"Querían montar un golpe de Estado en Nicaragua. Cuando me plantearon esto, me llené de la paciencia y les dije 'si quieren plantear esto en el diálogo, planteénlo, pero se tiene que alcanzar un consenso'", señaló Ortega.

El presidente de Nicaragua, en el poder desde 2007 pero con un mandato previo de 1979 a 1990, se dijo decepcionado por la actitud de los obispos y sostuvo que en ese momento la Iglesia católica se descalificó como mediadora en el diálogo.

Ortega acusó también a los manifestantes de la muerte de policías y los mencionó uno por uno, a lo que los asistentes respondieron en coro que los asesinaron "los golpistas".

Diversas instancias a nivel internacional han respaldado a los opositores de Ortega y exigido elecciones anticipadas, como única vía para que Nicaragua salga de la crisis.