Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) aprobaron hoy aquí la actualización del estatuto de bloqueo para proteger de los efectos de las sanciones estadunidenses contra Irán a las empresas del bloque que mantienen negocios en Teherán.

Según la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, se trata también de permitir que Irán se beneficie de los efectos económicos del acuerdo nuclear rechazado por Estados Unidos, que preve la suspensión de las sanciones internacionales a cambio de que Teherán asegure que su programa de enriquecimiento de uranio tiene un carácter estrictamente civil.

“No sé si nuestros esfuerzos resultarán suficientes, pero puedo asegurar que estamos haciendo todo lo posible para evitar el fracaso de ese pacto, porque las consecuencias serían catastróficas para todos”, afirmó la diplomática tras reunirse con los cancilleres de los Veintiocho.

Creado en 1996 para contrarrestar el impacto en la UE de las sanciones económicas de Washington sobre Cuba, el estatuto de bloqueo prohibe a las empresas europeas acatar las restricciones y permite no reconocer resoluciones judiciales extraterritoriales.

Su versión actualizada con vistas en Irán entrará en vigor el 6 de agosto, coincidiendo con el inicio de la aplicación de la primera tanda de sanciones estadunidenses.

La segunda está prevista para aplicarse a partir del 4 de noviembre, durante las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.

No obstante, algunas de las cláusulas del mecanismo de bloqueo podrían empezar a aplicarse el 20 de julio.